Una reforma fiscal estructural, en conjunto con reformas administrativas y un cambio en la narrativa de gobierno respecto a la inversión privada, podrían impulsar el Producto Interno Bruto (PIB) hasta 5.9% en el 2022 y, a su vez, incrementar los ingresos tributarios en 1.9% del PIB, proyectó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

En rueda de prensa, Ángel García-Lascurain, presidente del IMEF, explicó que si desde este año se modifica y aprueba en el Congreso una narrativa diferente respecto a la inversión privada, así como modificaciones fiscales, la economía mexicana podría crecer más de la proyección de 2.8% que tienen prevista para el siguiente año.

“El IMEF considera que, con un cambio de narrativa gubernamental en torno a la inversión privada, incluyendo un compromiso de parte de los legisladores del partido gobernante en torno a no llevar a cambio leyes que cambien las ‘reglas del juego’ para la inversión, se puede lograr un crecimiento acelerado de la inversión”, dijo.

“La inversión podría recuperarse a niveles no sólo pre Covid, sino a su pico más reciente del primer trimestre del 2018”, señaló Gabriel Casillas, presidente del Comité de Estudios Económicos del IMEF.

Lo anterior tendría un efecto directo en la recaudación de impuestos. Modificaciones fiscales de carácter puramente administrativo —como se ha comentado en las últimas semanas respecto a la reforma fiscal que se busca impulsar en este gobierno— traerían una recaudación extra de 0.2 puntos del PIB, mientras que llevar a cabo una reforma fiscal estructural aumentaría la recaudación en 1.3 puntos y el cambio de narrativa dejaría 0.4 puntos extra.

IVA, Consejo Fiscal, ISR y estímulos

Ante la necesidad de un mayor crecimiento económico, así como de mayores ingresos para solventar el gasto, el IMEF propuso una serie de modificaciones fiscales que tienen que ver con la tasa cero del IVA, el ISR empresarial, la creación de un Consejo Fiscal, así como estímulos fiscales, entre otros aspectos.

“El IMEF considera que México requiere de medidas fiscales que mejoren significativamente los ingresos recurrentes y al mismo tiempo simplifiquen el pago de impuestos e incentive la inversión y la generación de empleo (...) en los próximos años, las presiones de lado del gasto, así como un escenario de mediano plazo de crecimiento económico reducido, podría debilitar las finanzas públicas”, señaló Ángel García-Lascurain.

Las propuestas del IMEF, añadió, están enfocadas a incentivar la participación contributiva y tener una fiscalización eficiente, además de incentivar la actividad económica a través de una mayor inversión y consumo, y con ello incrementar los ingresos tributarios.

Una de las medidas propuestas —que ha sido un tema muy recurrente que se discute desde años atrás— es el de la homologación del IVA en alimentos. El IMEF propone que de homologarse el IVA, también se mantenga una canasta básica gravada con tasa cero.

Por otro lado, Manuel Toledo, presidente del Comité Nacional de Estudios Fiscales del IMEF, llamó a fortalecer a la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), la cual no sólo ayuda a los causantes en sus diferencias con el SAT, sino que también ayuda a este último a poder captar mayores recursos a través de la mediación que hace entre los contribuyentes y el fisco.

Propuesta de Medidas Fiscales

  • Creación de un Consejo Fiscal Ciudadano.
  • Adecuaciones en el RIF.
  • Permitir deducción de 100% de las prestaciones sociales.
  • Simplificación para el cumplimiento de obligaciones fiscales.
  • Disminuir ISR empresarial de 30 a 28 por ciento.
  • Homologar IVA a 16% en alimentos, pero con una canasta básica con tasa cero.
  • Deducción acelerada de inversiones.

ana.martinez@eleconomista.mx