En menos de una semana, cuatro bancos de inversión y consultorías financieras recortaron sus pronósticos de crecimiento para la economía mexicana para evidenciar que no hay forma de que el Producto Interno Bruto (PIB) escape a una recesión.

Barclays tiene la expectativa más negativa para su escenario base de contracción económica al estimar que podría registrarse una caída de 2% en México en este año; Moody’s Analytics y DuckerFrontier concuerdan al estimar que esta caída podría ubicarse en 1.5 %, y ambos destacan que se trata del escenario base; mientras Bank of America Securities estima que la caída podría ser de 0.2% “con importantes riesgos a la baja”.

En estas revisiones, los estrategas concuerdan en que la economía mexicana recibe diversos choques externos en una situación de debilidad previa.

Enfatizan que la caída de los precios del petróleo ya ha tenido un severo impacto en las finanzas públicas y en la situación financiera de Pemex, lo que aumenta el riesgo de un nuevo recorte de calificación en la petrolera que podría agudizar el deterioro financiero.

Estiman que la desaceleración de Estados Unidos por la aplicación de medidas para contener la propagación del coronavirus motivará desempleo, particularmente para connacionales, lo que afectará al flujo de remesas.

Turismo, servicios y manufacturas impactados

El banco de inversión Barclays considera que la economía mexicana registrará una nueva contracción en el 2020, de 2%, resultado de tres choques simultáneos: el impacto en cadenas de valor sobre manufacturas que ha tenido la situación de China, menor turismo y viajes de negocio y el impacto del coronavirus en territorio mexicano.

El jefe de Research para América Latina, Marco Oviedo, precisa que estos choques se pueden amplificar ante dos factores domésticos: la baja confianza del sector privado en el gobierno y el limitado espacio fiscal de las autoridades para aplicar una política contracíclica.

El pronóstico de una contracción de 2%, mucho más profunda de la registrada en el 2019, que fue de 0.14%, enfrenta riesgos a la baja sólo si se presentan precios a la baja del petróleo por más tiempo o si la enfermedad en México motiva el cese de actividades. La expectativa anterior estaba en 0.5 por ciento.

Precisó que el impacto que tendrá el cierre temporal de fábricas en China se sentirá en las cadenas de valor para manufacturas mexicanas y de EU, con un impacto de 16.4 por ciento.

Estima que el cierre de fronteras y flujo de turistas restará otro 16% al desempeño del PIB mexicano y que los servicios, que conforman 66% de la actividad mexicana, sufrirán también el efecto.

El analista senior de DuckerFrontier, Alejandro Valerio, explica que tienen tres escenarios para el impacto del coronavirus en México. La diferencia en todos es el tiempo que dure en el territorio y en Estados Unidos. Su escenario base es de una recesión de 1.5%, al registrar el impacto de la caída de exportaciones, turismo y remesas.

El mejor escenario sería de una contracción de 0.2%, y en el peor de los escenarios, donde se prolongue la situación sanitaria en México y se cierren todas las actividades económicas, arrojaría una recesión tan profunda como la del 2009, donde la economía registraría una contracción de 5 por ciento.

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