De enero a agosto de este año, los ingresos tributarios obtenidos por el Impuesto Sobre la Renta (ISR) fueron de poco más de 1 billón de pesos, lo que representó un incremento de 4.2% real respecto al mismo periodo del 2016.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el crecimiento que se presentó en los primeros ocho meses de este año fue el más bajo desde el 2012 —cuando Enrique Peña Nieto llegó a la Presidencia de México— que fue de 4.1 por ciento.

Luego, en el 2013 —en el mismo periodo— los ingresos tributarios por ISR crecieron 14.7%, en el 2014 aumentaron 4.9%, en el 2015 registraron la variación más alta de 22.5%, y el año pasado fue de 11.4 por ciento.

Asimismo, para el mes de agosto la recaudación por ISR fue de 111,868 millones de pesos, que si bien significó un aumento real de 3.7% respecto al mes anterior, también representa un ritmo más modesto de crecimiento tras lo reportado en julio, de 13 por ciento.

De acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) de este año, se prevé que la recaudación del ISR sea de 1.4 billones de pesos y represente 29.1% de los ingresos presupuestarios del sector público, mientras que en la Iniciativa para la LIF 2018 se prevé un ligero aumento a 29.8% y una recaudación de 1.5 billones de pesos.

Para finales de este año se espera que los ingresos tributarios tengan una recaudación de 2.73 billones de pesos, cifra levemente superior a la del año pasado, de 2.71 billones de pesos.

AUMENTAR BASE TRIBUTARIA CRECERÍA RECAUDACIÓN

A pesar de que la recaudación al mes de agosto supera por 8.2% lo pronosticado en la LIF del 2017, donde se preveían ingresos de 992,493 millones de pesos por ISR, Adrián García Gómez, investigador de Ingresos e Impuestos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) indicó que pareciera ser que la reforma hacendaria ha llegado a su maduración, por lo cual se necesita buscar nuevas formas de recaudación para el futuro.

“La SHCP estima que para el 2023 los ingresos tributarios representarán 13.1% del PIB. Esta cifra es muy similar a la prevista en la Iniciativa de Ley de Ingresos para el 2018, en donde se estima que los ingresos tributarios serán de 13% del PIB. Esto nos indica que la Reforma Hacendaria, implementada en el 2014, ha llegado a su punto de maduración y ya se espera que los ingresos tributarios, medidos como porcentaje del PIB, aumenten en los próximos años”, explicó en un análisis para el CIEP publicado hace algunos días.

Por lo anterior, recomienda buscar una nueva reforma fiscal en donde uno de los ejes sea incrementar la base tributaria a través de mecanismos e incentivos para que la gente y empresas que se encuentran dentro de la economía informal se formalicen y contribuyan al pago del ISR.

En su análisis, tras estudiar diferentes escenarios, indicó que reducir la informalidad podría aumentar la recaudación de ISR de personas físicas hasta 30%, ello sin considerar el ISR a personas morales, lo cual podría aumentar aún más el número.

“En futuras reformas fiscales, un objetivo primordial debiera ser aumentar la base de contribuyentes. Sin embargo, sin un gasto más transparente y donde los ciudadanos tengan la percepción de que los impuestos se usan en su beneficio, difícilmente se convencerán de que entrar al mercado formal es la mejor opción para ellos”, acotó.

Además, agregó, se debe tener en cuenta que al aumentar el número de personas a la economía formal también crecerá el número de personas con derecho a seguridad social y, por ende, el gasto en salud aumentaría. Recordó que  formalizar a una persona representa un costo para las empresas.