La declaración de Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), sobre el caso Bankia la realizará solamente por cuestionario previo y no por videoconferencia.

De acuerdo con una nota publicada por el diario español El País, la declaración de Lagarde está programada para el próximo 8 de mayo; sin embargo, el Fondo informó a la Audiencia Nacional que únicamente se realizaría a través de un cuestionario.

Los magistrados de la Audiencia Nacional pidieron a las partes que solicitaron la comparecencia de Lagarde, que envíen un informe que contenga “los motivos y objetivos de dicha testifical y el tipo de información que se espera obtener”.

Entre las partes que pidieron la comparecencia de la directora del FMI se encuentra la Confederación Intersindical de Crédito.

Según un informe de la Audiencia Nacional al que tuvo acceso el diario, el tribunal español ha hecho gestiones con “el departamento jurídico del Fondo, a través del magistrado de enlace de España en Washington, para que sea posible la testifical mencionada a través de videoconferencia”.

La declaración de Lagarde no es la única que se ha pedido por el caso Bankia, también la de Ceyla Pazarbasioglu, la directora adjunta del FMI en el 2012, quien dejó el organismo para tomar una vicepresidencia del Banco Mundial.

Contradicciones

La declaración oficial del FMI sobre este caso se contradice con esta nueva versión, pues hace unos días el organismo señaló que no había recibido ninguna solicitud de parte de las autoridades para declarar como testigo en el juicio en Madrid por la salida a Bolsa de Bankia.

Fuentes cercanas al Fondo negaron haber recibido la solicitud, pues no seguía un procedimiento normal, que debe pasar por un informe de motivos y el cuestionario.

El tribunal juzga desde el pasado noviembre a una treintena de exdirectivos de Bankia por estafa millonaria a los inversionistas en la salida a Bolsa de esa entidad financiera, entre los que está incluido su expresidente Rodrigo Rato, que fue director gerente del FMI entre el 2004 y el 2007, para el que la fiscalía pide cinco años de cárcel.

Bankia, entidad resultante de la fusión de Caja Madrid y otras cajas de ahorros (banca pública regional), captó 3,092 millones de euros en su salida a Bolsa en julio del 2011, cuando 180,000 pequeños inversionistas compraron acciones.

En el 2012 fue parcialmente nacionalizada y recibió 22,000 millones de euros de ayudas públicas procedentes de un préstamo internacional, lo que representa el mayor rescate financiero de la banca española, para hacer frente a los problemas que tenía.