A pesar de que la contingencia que se vive actualmente por el coronavirus hace necesario reforzar el sistema de salud en México, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) del 2021 se queda corto para este rubro e incluso, hay signos regresivos en la materia, advirtieron especialistas.

Durante el parlamento abierto rumbo al presupuesto del 2021, enfocado a temas de desarrollo social, especialistas indicaron que el aumento de 1.8% que se prevé para el próximo año en materia de salud respecto a lo aprobado para el 2020, con un monto de más de 692,000 millones de pesos, es insuficiente para garantizar el acceso universal a la salud, una de las promesas de esta administración.

“El gasto en salud se encuentra rezagado a pesar de las presiones en el costo a causa de una población con enfermedades crónicas cada vez más costosas, como la diabetes... el presupuesto en salud no considera los costos en este rubro y por lo tanto no aumenta lo suficiente para atender las necesidades de la población”, comentó Xhail Odete Balam de León, investigadora de México Evalúa.

Para Judith Senyacen Méndez, investigadora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el PPEF se queda corto respecto a lo que recomiendan organismos internacionales de inversión en materia de salud y de lo que requiere el país actualmente, ya que, por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que al menos el gasto en esta materia sea el equivalente a 6% del PIB y el presupuesto prevé un gasto de salud de 2.7% del PIB para el 2021.

“En México se destina menos de la mitad del presupuesto que las recomendaciones sugieren...Tenemos en el PPEF un total de 692,430 millones de pesos en salud, que significan alrededor de 11% del presupuesto total; sin embargo, el sistema se encuentra fragmentado”, comentó Senyacen Méndez.

En su intervención, Máximo Ernesto Jaramillo Molina, investigador de Fundar, comentó que si bien, en el PPEF 2021 se prevé un aumento de 1.8% para el sistema de salud, dicho incremento no es general para las instituciones en este rubro, pues, por ejemplo, los servicios de salud destinados a Pemex tendrían un presupuesto 35% mayor a lo aprobado en este 2020, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) tendrían reducciones de 1.5 y 1.8%, respectivamente.

Los especialistas coincidieron que si bien se ha impulsado la creación y desarrollo del Instituto de Salud para el Bienestar, todavía no se tienen las reglas de operación y, además, se prevé un recorte en su presupuesto, lo que sería regresivo en materia de acceso universal a la salud.

Alerta en educación

Otro de los aspectos que se tocó fue el de la educación y se alertó sobre el impacto negativo que tendría la desaparición del programa de Escuelas de Tiempo Completo.

“Se desaparece este programa que beneficiaba a 3.6 millones de niñas, niños y adolescentes. Este es un programa que tenía no solamente un gran impacto para cerrar brechas de pobreza y equidad educativa, sino que también nos encontramos con que 70% de escuelas estaba ubicado en zonas indígenas y rurales”, indicó Silvia Dávalos de la Rosa, directora técnica del Consejo Coordinador Empresarial.

fernando.gutierrez@leconomista.mx