El Banco de México estima que la economía podría registrar un crecimiento de 4.8% en este año, que contrasta con la tasa esperada a fines del año pasado, que estaba en 3.3 por ciento.

Este desempeño podría ser mayor y llegar a 6.7%, si la estrategia de vacunación permite llegar a una amplia proporción de población que permita normalizar el desempeño de la economía.

Al presentar el Informe Trimestral que corresponde al periodo octubre – diciembre, el Gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, explicó que este pronóstico enfrenta seis riesgos a la baja que son: Un mayor distanciamiento social o retrasos en la vacunación; episodios adicionales de volatilidad en los mercados financieros internacionales; afectaciones por la pandemia mayores o más permanentes.

También consigna como riesgos la reducción en la calificación de la deuda soberana y la de Pemex; un entorno de incertidumbre interna que afecte a la inversión y que no se llegue a un acuerdo adecuado sobre la regulación de la subcontratación.

De presentarse estos escenarios, la expectativa del PIB podría ubicarse este año en 2.8 por ciento.

Para el año entrante, el banco central anticipa que el desempeño del PIB podría ubicarse en 3.3%, una tasa que se encuentra también arriba del pronóstico previo que estaba en 2.6 por ciento.

El Gobernador del Banco de México reconoció que la holgura en la que se mantiene la actividad económica de México se refleja en presiones a la baja en la inflación.