El gobierno de México enfoca su trabajo en tres mecanismos para impulsar la economía nacional: no caer en subejercicio del gasto público; atraer inversiones, incluida la relocalización de empresas de China a México, y la renegociación de la deuda pública.

El Producto Interior Bruto (PIB) de México cayó 0.1% durante 2019, siendo la primera vez en 10 años que el crecimiento de la economía es negativo, como resultado de una mayor debilidad en los componentes internos de la demanda agregada en un contexto de marcada incertidumbre económica causada por factores internos y externos. Estos factores incluyeron un desempeño desfavorable continuo en la inversión bruta fija, que fue más notable en la inversión en construcción y maquinaria y equipos importados.

“Esperamos darles la vuelta este año a esos indicadores”, dijo Graciela Márquez, secretaria de Economía.

“El gobierno tuvo un buen aprendizaje de la importancia de ejercer los recursos tan pronto sea posible en el año, de manera que el impacto del gasto público no solamente directo en la economía, sino de atracción a la inversión nacional y extranjera, pueda verse reflejado”, añadió la funcionaria.

Del mismo modo, la debilidad del consumo privado desde finales de 2018 aumentó en México, lo que reflejó una tendencia negativa en el consumo de servicios y un estancamiento en el consumo de bienes.

“Un segundo mecanismo es una política de atracción de inversión extranjera, sobre todo tratando de relocalizar algunas empresas que estaban produciendo en China, tanto por la guerra comercial y ahora, desafortunadamente, por la crisis sanitaria. (Esperamos que) puedan relocalizarse en México para aprovechar las ventajas del T-MEC”, dijo Márquez.

Sólo falta la ratificación del Parlamento canadiense del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para que este pueda entrar en vigor.

Márquez acotó que el gobierno mexicano confía en que el brote del coronavirus se resuelva lo más pronto posible, de modo que sea un factor transitorio.

México espera asimismo concluir el proceso para poner en vigencia la modernización del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM).

“Al mismo tiempo, están madurando algunos proyectos que iniciamos el año pasado de inversión nacional y de inversión extranjera que van a tener repercusiones ahora”, dijo Márquez.

“Y un tercer mecanismo es la renegociación de deuda pública tanto de Pemex como del gobierno federal; eso hace que haya menos presión del gasto para liberar recursos para inversión”, concluyó.

Para 2020, el Banco Mundial ajustó su estimación de 2% a 1.2%; en tanto que el Fondo Monetario Internacional (FMI) bajó su proyección de 1.3% a 1 por ciento.

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