La mayoría de los partidos políticos del Congreso de los Diputados de España apoyó que la nueva “tasa Google”, que gravará con 3% los servicios digitales de las grandes empresas tecnológicas, se implante en enero del 2021, con lo que la primera liquidación del impuesto sería en marzo del próximo año.

Al texto de la ponencia se incluyó por unanimidad dos enmiendas pactadas entre el Partido Socialista Obrero Español  y Unidas Podemos, una para evitar confundir el concepto “transmisión de datos” con el de “transporte de datos”, término utilizado en el ámbito de las operadoras de telecomunicaciones y otra para que no sea obligatorio un registro de entidades creado a efectos de este impuesto.

De esta forma sería suficiente con inscribir el alta de las entidades en el censo de empresarios, profesionales y retenedores, y marcar el alta en la correspondiente obligación de presentación del modelo tributario sin necesidad de crear un censo nuevo.

El texto del proyecto de Ley también contempla un plazo de tres meses para que el impuesto entre en vigor desde su aprobación, por lo que su implementación no será, al menos, hasta enero del 2021 dado que fuentes parlamentarias han señalado que la aprobación definitiva se pospondrá para septiembre o noviembre.

En este sentido, la mayoría de partidos políticos duda sobre las previsiones de recaudación de esta tasa, que gravará con 3% los ingresos de empresas tecnológicas con más de 750 millones de euros de facturación en el mundo o de 3 millones de euros sólo en España.

El Ejecutivo había previsto una recaudación inicial de unos 1,200 millones de euros, aunque posteriormente y antes de la pandemia rebajó a unos 968 millones, por lo que la actual crisis económica provocada por el Covid-19 podría mermar aún más estas estimaciones.