La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) no está en sintonía con la situación económica, advirtió Jason Furman, economista demócrata y expresidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, por los que hizo un llamado a que el banco central adopte un giro veloz hacia una política más estricta.

“Una economía sobrecalentada es la que más ayuda a los trabajadores vulnerables”, escribió Furman, ahora profesor de la Universidad de Harvard, en una presentación preparada para el Instituto Peterson de Economía Internacional.

“Pero una recesión perjudica más a esos trabajadores vulnerables... Disminuir un poco la inflación ahora podría ayudar a evitar pasos aún más severos y dolorosos en el futuro”, sostuvo.

En los últimos 20 meses, la Fed ha puesto su arsenal de política monetaria en la mira de un solo objetivo: restaurar el empleo, en especial para las personas de bajos ingresos cuyas condiciones sufrieron el mayor impacto durante la pandemia.

Las tasas de interés permanecen ancladas en un rango de 0 a 0.25% y el programa de compras de deuda del banco central (que consistió en la adquisición de activos por 120,000 millones de dólares mensuales en bonos del Tesoro y títulos respaldados por hipotecas) aún está en vías de reducción.

Con una inflación alta y un dato de desempleo que cae rápidamente, ya hay quienes creen que el banco central podría estar generando más daños que beneficios en su meta por revivir al mercado laboral.

Si en el futuro tiene que ponerse al día con un cambio de política más drástico y ciclos acelerados de aumentos de las tasas de interés, perjudicará a aquellos a quienes aparentemente pretende ayudar, advirtió el especialista.

Su llamado a la Fed para que acelere el fin de las compras de bonos y establezca un plan “predeterminado” de alzas de tasas en el primer semestre del 2022 es la salva más reciente en el actual debate de los economistas, inversionistas, funcionarios y legisladores sobre los riesgos que plantea la inflación.

Algunos inversionistas esperan que la Fed suba las tasas quizás tres veces el próximo año. La Reserva Federal está dividida sobre si necesitará aplicar aumento en el precio del crédito en el 2022.