Los Ministros de Finanzas de la zona euro comenzarán hoy a afinar detalles del pacto intergubernamental que pondrá en marcha el nuevo acuerdo fiscal de la Unión Europea (UE), su último intento para superar la crisis de la deuda pública.

Los trabajos tendrán como base el cuarto borrador del acuerdo que deberá implicar a 26 países de la UE, con excepción de Reino Unido.

Un documento que no termina de agradar a Polonia y que suscita la inquietud de Irlanda.

El texto actual establece que sólo los países que hayan firmado y ratificado el pacto fiscal podrán acceder a las ayudas del fondo de rescate permanente de la UE.

La concesión de asistencia en el marco de nuevos programas bajo el Mecanismo Europeo de Estabilidad estará condicionada, a partir del 1 de marzo del 2013, a la ratificación de el tratado y al cumplimiento de sus exigencias , dice el documento.

La disposición, incluida por petición de Alemania, podrá suponer problemas para Irlanda, que es uno de los actuales beneficiarios de un programa de ayuda financiera, pero no es seguro que el nuevo pacto fiscal europeo, que exigirá a sus signatarios mayor disciplina fiscal, cuente con el apoyo de la población.

El acuerdo también prevé multas de hasta 0.1% del PIB para los países que no incorporen la exigencia de equilibrio presupuestario a su Constitución.