La desigualdad de los ingresos en una economía puede ser el origen de un crecimiento bajo e insostenible, según un documento de trabajo del Fondo Monetario Internacional (FMI).

De acuerdo con Jonathan D. Ostry y Andrew Berg, autores del informe, las políticas de redistribución, los impuestos dirigidos al fondeo de subsidios específicos y los programas sociales, podrían tener también un vínculo estrecho con las expansiones económicas duraderas.

En conferencia telefónica desde Washington el subdirector de investigación económica del FMI, Jonathan D. Ostry, explicó que la evidencia recogida por ellos muestra que las políticas excesivamente recargadas en la redistribución a través de subsidios suelen impactar negativamente al crecimiento.

Por el contrario, si la redistribución se presenta a partir de un programa tributario planeado estrictamente para el fondeo de estos proyectos redistributivos, puede tener un efecto positivo en el de-sempeño de la economía.

En el documento titulado Redistribución, inequidad y crecimiento , que presentaron hoy desde Washington, refieren que las políticas para reducir la inequidad suelen ser mucho más efectivas si hay una probada gobernabilidad y operan autoridades fiscales eficientes y transparentes en su rendición de cuentas.

Apenas el martes el Banco Mundial difundió otro reporte sobre desigualdad, donde evidenció que la lucha por abatir la inequidad en América Latina se estancó entre los años 2010 y 2012, siendo México y los países de Centro América los únicos donde hubo una caída el mismo periodo.

REDISTRIBUCIÓN CON IMPUESTOS

En el documento los economistas del Fondo precisan que la redistribución a la que se refieren es la que se logra con la recaudación de impuestos directos que fondean las subvenciones.

Es decir, si un subsidio se dirige a grupos de población vulnerable, sin tener una contraparte de impuestos recaudados para ese fin, entonces la aportación a la inequidad queda acotada, aclaró en la conferencia Andrew Berg, coautor del informe.

Esta métrica de los economistas del FMI excluye a los subsidios en especie, como es la provisión de salud y educación.

INEFICIENTES HASTA AHORA

Tras haber analizado a grupos de economías avanzadas y en desarrollo, que no fueron precisadas en el informe, los expertos del Fondo encontraron que las políticas aplicadas hasta ahora por los gobiernos en general para promover la redistribución de los recursos de un modo equitativo no han conducido a magros crecimientos económicos .

Esto a menos que fuera extrema la política para reducir la inequidad, observan. Y la reducción de la desigualdad sí puede ayudar a dar un soporte mayor que puede impulsar al crecimiento económico y hacerlo más duradero.

Este hallazgo, consideran, deja una agenda abierta de investigación para los hacedores de políticas públicas y que encuentren mecanismos de redistribución mucho más eficientes.

El documento, que es base de discusión entre la Junta Directiva del FMI, fue anticipado por la directora gerente del organismo, Christine Lagarde, ante estudiantes de la Universidad de Stanford el martes pasado.

Ahí, aseguró la directiva que el aumento de la inequidad y la exclusión económica podrían traer efectos perniciosos.

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