El Banco de México está entrando en la tercera y última fase de reacción de bancos emergentes ante las presiones externas e internas que tiene la inflación. La fase de acción que se caracteriza por subidas consistentes de tasas rumbo a la normalización, coincidieron analistas de Barclays y BNP Paribás.

En esta etapa “que no indica restricción monetaria, sino normalización del rédito tras casi un año de flexibilizarlo”, es también respuesta al impacto que sí tendrá en los emergentes la reducción de compras de activos de la Reserva Federal de Estados Unidos, matizaron aparte analistas de Barclays.

De acuerdo con los estrategas de BNP Paribás, el Banco de México estuvo atrapado durante tres meses, de marzo a junio, en la segunda de tres etapas de reacción monetaria a la inflación entre emergentes, la que identificaron como “reacia aceptación”

La economista para México de BNP Paribás, Pamela Díaz Loubet explica que los nueve registros mensuales al alza y fuera del rango objetivo en la inflación subyacente, “evidencian un rezago en el reconocimiento la presión que sí están reflejando los precios de bienes y servicios que no suelen sufrir volatilidad”.

Otros bancos centrales, como los de Brasil y Rusia, reaccionaron con más contundencia desde marzo pasado a presiones similares, con incrementos de 250 puntos base en tres movimientos en su tasa, como es el caso del banco dirigido por Roberto Campos Neto (Brasil) y los aumentos instrumentados por el banco central liderado por Elvira Nabiullina (Rusia) que elevó la tasa en 200 puntos en cuatro movimientos.

El Banco de México lleva en cambio un alza de 50 puntos base en su tasa, dirigidos en dos movimientos que iniciaron hasta junio.

Borja espera que se disipen presiones

En la conferencia de la semana pasada donde Banco de México presentó su Informe Trimestral, los subgobernadores Galia Borja y Gerardo Esquivel, precisaron los motivos por los que se han mantenido al margen de la decisión de subir la tasa, específicamente en los temas señalados por los estrategas de BNP Paribás y Barclays.

La subgobernadora Borja sostuvo que muchos de los choques de inflación tienen que ver con cierres de negocios y cuellos de botella en el suministro de mercancías.

Confió que muchos de ellos se van a disipar conforme avance la vacunación y sigan abriéndose sectores de producción.

Y matizó que en la Junta de Gobierno “todos los días” se encuentran atentos al comportamiento de precios de mercancías y servicios, que son los que integran a la inflación subyacente y conforme a esta revisión “se van tomando las decisiones en las reuniones de política monetaria”.

El tapering será está vez diferente: Esquivel

Analistas de Barclays, observaron que con el inicio del tapering en la Fed se reducirá el espacio para abrir una pausa en la subida de tasas en México rumbo a la normalización de la política monetaria. Esto porque al astringirse las condiciones de liquidez, vendrá un periodo de ajuste donde los mercados podrían alejarse del riesgo emergente.

El subgobernador Esquivel explicó que “el principal riesgo asociado al retiro de compras de activos por parte del Fed (el llamado tapering) es que ocurra de forma desordenada, lo que generaría volatilidad e incertidumbre y un evento similar al de 2013”.

Se refiere al episodio de 2013, cuando se presentaron salidas masivas de capital de los emergentes en unos cuantos meses, episodio que se nombró taper tantrum/berrinche de los mercados.

Pero “la gran diferencia con aquel episodio ha sido la clara comunicación de la Reserva Federal y que ha mantenido “una narrativa coherente de lo que está haciendo”.

“El riesgo más importante sería que fuera desordenado pero me parece que se ha reducido de forma importante”.