Las presiones inflacionarias tocarán su punto más alto en enero de este año debido a los ajustes registrados en las tarifas e impuestos. Mientras que en febrero empezaría a ceder a ritmo lento para terminar el 2022 en 4%, así lo pronosticó el banco Actinver en el “Seminario de Perspectivas Económicas 2022”.

“Las presiones inflacionarias que hemos visto en México y en el mundo se han dado en parte por el tema de los energéticos y commodities que se han trasladado a todas las cadenas de valor”, comentó Lorenza Martínez Trigueros, directora general de Actinver.

El viernes, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que la inflación de diciembre fue de 7.36%; con lo que se mantuvo por arriba del techo de 7.00%; y se ubicó en el mayor nivel, para un cierre de año, desde hace 21 años.

En la mesa “Los retos para México en 2022”, el banco estima que a pesar de que se “deshagan” los choques en los precios de los productos energéticos y agropecuarios, la inflación subyacente continuará enfrentando presiones a la alza.

“La inflación subyacente, que al final nos muestra las presiones a mediano plazo, seguirá en niveles altos y con mucha volatilidad. Difícilmente podemos decir que se reducirá y esto implica decisiones importantes para el Banco de México”, consideró Martínez Trigueros.

La inflación subyacente cerró el 2021 en 5.94%, la más alta en los últimos 21 años. En el 2000 se observó una tasa de 7.85%, comentó el subgobernador Jonathan Heath, en twitter.

En opinión de la economista, esto, junto con los incrementos esperados en la tasa de la Fed y el recorte en la liquidez, son aspectos que harán más complejo el manejo de la política monetaria este año.

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