México tiene una de las siete variaciones más altas de inflación entre 42 países emergentes, de acuerdo con información de The Economist.

Arriba de México, que registró una fluctuación de los precios generales de 6% anual en septiembre, se encuentran Egipto (6.6%); Rusia (7.4%); Pakistán (9%); Brasil (10.2%); Turquía (19.6%) y Argentina (51.4 por ciento).

Todos tienen la inflación arriba del objetivo de sus entidades monetarias, y entre estos siete, la inflación de México y Rusia, duplica el objetivo de sus respectivos bancos centrales; mientras la escalada de precios de Brasil triplica el objetivo de su banco central.

De acuerdo con la economista para México en BNP Paribas, Pamela Díaz Loubet, “para los países emergentes, la política monetaria no depende nada más de factores macroeconómicos, sino también del comportamiento de mercados emergentes; la política monetaria de economías avanzadas; y la vulnerabilidad de la inflación a choques externos”.

Mientras, el gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Agustín Carstens, sostuvo en un panel de alto nivel que las economías emergentes son más vulnerables al cambio de expectativas de inflación.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional Kristalina Georgieva, admitió en el mismo panel que “en las economías emergentes no tenemos la certeza de que tan transitorio es el fenómeno (la inflación tras las reapertura económica) y es en este punto que vemos las reacciones más significativas a la presión, por parte de bancos centrales como el de Rusia y el de México”.

Brasil, líder en alzas

Para identificar qué tan temprano han reaccionado los bancos centrales de economías emergentes, basta ver cuándo comenzaron a subir sus tasas, cuántos aumentos llevan en lo que va del año, el tamaño de los incrementos y dónde se encuentra la inflación actualmente.

El banco dirigido por Roberto Campos Neto (Brasil), ha atestado cinco incrementos en la tasa de interés, cada uno de 75 puntos base, que la llevaron de 2 a 6.25 por ciento. Se ubica como el líder en los incrementos de la tasa al acumular 375 puntos base de aumentos entre marzo y septiembre de este año.

Brasil resulta de tener la segunda inflación más presionada entre los emergentes, con una variación anual de 10.2%, que es casi tres veces el objetivo de la tasa del banco central, que está en 3.75 por ciento.

Chile y Rusia

Le sigue el Banco Central de la República de Chile (BCRC), que tiene la octava inflación más alta de los emergentes, de 5.7%, arriba del objetivo puntual de 3%, y ligeramente debajo de la de México.

El banco central liderado por el presidente Mario Marcel ha aplicado aumentos en la tasa objetivo de 275 puntos base desde abril.

Apenas la semana pasada, BCRC aumentó la tasa en 125 puntos base para dejarla en 2.75%, en lo que resultó el mayor incremento en dos décadas.

México avance más lento

A pesar del reconocimiento que hizo la directora gerente del FMI a México como uno de los bancos centrales que más temprano reaccionó a la presión de la inflación, se trata de la entidad monetaria que lleva menos incrementos en dosis más leves.

De acuerdo con la experta de BNP Paribas, tras la lectura de las minutas de la última reunión monetaria, de septiembre, se puede identificar un cambio en las posiciones de cuatro miembros, por lo que la tasa podría elevarse más allá de 5.6%, lo que indica una expectativa de normalización monetaria.

ymorales@eleconomista.com.mx