Los incrementos que ha presentado el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en las últimas quincenas, en su comparación anual, se mantienen por debajo del último registro de junio del Índice Nacional de Precios al Productor (INPP), de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El INPP, incluyendo petróleo, a diferencia de la inflación a consumidores, se mide sólo de manera mensual. En su última lectura, de junio, registró un incremento de 7.13% anual, su mayor nivel desde octubre del 2010, cuando se ubicó en 7.92 por ciento.

Esto es mayor a la inflación general de 6.02% de la primera quincena de junio, así como a la de 5.74% de la segunda quincena del mismo mes y a la de 5.75% de la primera mitad de julio.

El incremento en estos precios se debe a un efecto aritmético, así como a los altos precios de las materias primas, como los granos, metales y energéticos, los cuales en los últimos meses han mostrado incrementos ante una mayor demanda por la reapertura de la economía.

Entre las materias primas que se han encarecido considerablemente está el petróleo, el cual el año pasado tuvo incluso registros negativos ante las medidas de confinamiento que ocasionaron una menor demanda por crudo.

Por ejemplo, en abril del 2020 el precio por barril de la mezcla mexicana de petróleo era de -2.37 dólares, un precio que paulatinamente empezó a recuperarse para al corte del 9 de julio cotizar en 70.05 dólares por barril.

Además, de la mezcla mexicana, el precio del WTI y el Brent también se han recuperado este año, lo que ha presionado los precios al productor y, a su vez, los del consumidor.

Otras materias primas que se han encarecido en el año son el aluminio, el cobre, el maíz, el trigo, la soya, la plata y el oro.

Asimismo, analistas han mencionado que otras de las presiones para el INPP ha sido el aumento en el precio del transporte.

Será hasta el próximo 9 de julio cuando el Inegi publique el dato del INPP del mes de julio.

ana.martinez@eleconomista.mx