La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) prevé que el siguiente año la plataforma de producción petrolera sea de 1.86 millones de barriles diarios, esto de acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica del 2022.

Lo anterior es ligeramente mayor a lo que se aprobó para este año de 1.85 millones de barriles diarios; sin embargo, la secretaria de Hacienda modificó ese estimado para el 2021 a 1.79 millones, con lo cual la plataforma aumentará 4% el siguiente año.

“Los niveles de producción cada año ha sido un desastre. Intencionalmente Hacienda lo que había estado buscando es mejorarlos, que subieran por instrucción del Presidente. La idea era que tanto apoyo a Petróleos Mexicanos revirtiera la caída en la producción petrolera, pero no se ha logrado. Los últimos mensajes que ha dado el ejecutivo es que a tal vez le van a bajar el ritmo de extracción”, indicó James Salazar, analista de CIBanco.

En este sentido, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, consideró que la producción estimada sigue estando sobre estimada y que “el gran inconveniente en los Precriterios, además de un optimismo en el crecimiento económico, es en la parte de la producción petrolera”, lo cual podría generar un hueco en las finanzas públicas.

En el caso del precio promedio del barril, Hacienda prevé que en el 2022 sea de 53 dólares, una mejora considerable en contraste con lo aprobado para el 2021, de 42.1 dólares por barril; sin embargo, ante la mejora en los precios internacionales del petróleo, la dependencia corrigió este estimado a 55 dólares este año.

“El nuevo nivel estimado se apoya en la mejoría sostenida observada desde septiembre del año pasado, resultado principalmente de los mejores pronósticos para la demanda global, la aceleración del consumo de combustibles en China, la estabilidad y cumplimiento de los acuerdos alcanzados por la OPEP+ y los recortes adicionales a la producción implementados por Arabia Saudita.

El pronóstico también toma en cuenta el riesgo que representan potenciales cierres de actividades durante el año en países relevantes para la demanda mundial, o posibles desacuerdos dentro de la OPEP+ que lleven a nuevos episodios de guerras de precios”, dijo la SHCP.

ana.martinez@eleconomista.mx