Washington, D.C. El gobierno federal planea hacer una quita de deuda a Pemex por una única ocasión, por unos 100,000 millones de pesos con los recursos provenientes de los Fondo de Estabilización. La operación se concretará una vez que el Congreso apruebe el cambio legislativo que les otorgará la característica operativa de uso contracíclico, como sucede con los fondos de este tipo en el resto del mundo, informó el Secretario de Hacienda, Carlos Urzúa.

Ante inversionistas de Estados Unidos, convocados por The Dialogue, explicó que el rediseño de los fondos de estabilización otorgará al gobierno federal la capacidad para apoyar a Pemex, sin tener que acudir al mercado ni utilizar recursos del presupuesto, y le facilitará a la petrolera honrar su calendario pendiente de pagos para este año, que es de unos 6,800 millones de dólares, unos 125,000 millones de pesos.

La petrolera mantiene abierto el acceso al mercado, aseguró el funcionario. Pero “si los dejamos solos en este momento, les resultaría muy costoso. Nosotros tenemos los Fondos de estabilización, y con el rediseño, los haríamos contracíclicos, como funcionan en otras partes del mundo”.

“Entonces, utilizaríamos unos 100,000 millones de pesos de los 300,000 millones que están en los fondos; limitaríamos que Pemex vaya al mercado en este momento que está contaminado. Y nos haríamos cargo solo por este año”.

Ante los cuestionamientos de los inversionistas, que consideran difícil alcanzar una producción de 1.8 millones de barriles de petróleo como los que están estimados en el presupuesto, pues se requiere una fuerte inversión, el funcionario advirtió que están contemplando la participación de la iniciativa privada bajo una figura de concesiones.

Habrá muchas concesiones privadas, contratos de servicios que son muy diferente a un farm out (…) esto significa que sí estamos abiertos a un levantamiento de participación (privada) en servicios.

Quita de deuda no es refinanciamiento

Luego, en breve conversación con medios, el titular de las finanzas públicas precisó que este apoyo del gobierno federal, que estará listo una vez que terminen el rediseño de los Fondos y que el Congreso autorice, no debe entenderse como un refinanciamiento.

“Es una quita de deuda por los bonos que tienen vencimiento este año. Cualquier empresa o gobierno normalmente se refinanciaría, pero si Pemex lo hace ahora, les sería costoso. En su lugar, le daremos esos recursos y no tendrán necesidad de salir al mercado por ahora”.

El funcionario también habló sobre la cancelación del aeropuerto de Texcoco y aseguró que la mayoría de los inversionista que tenían proyectos ahí, eran de origen mexicano y que ya se acordó con ellos un arreglo. Destacó que en enero se registraron datos de inversión fija bruta no vistos en 15 años, lo que les hace sentir optimistas sobre el futuro desempeño de la economía.

Y reconoció que están planteando a Estados Unidos una especie de Plan Marshall, en pequeño, que permita ayudar a los países de Centroamérica para acelerar su crecimiento económico y con ello, atajar una de las fuentes que origina la migración. No obstante, admitió que ni México tiene recursos presupuestados este año para ejecutar tal plan, ni Estados Unidos ha confirmado su participación en el mismo. Pero confía que sucederá, pues es en beneficio de todos los países.

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