La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que llevó a cabo una reestructura de su deuda en pesos, ello para mejorar el perfil de ésta.

La reestructura consistió en aplazar el pago de la deuda y mejorar las tasas de interés que se deben pagar por ella.

La dependencia, a cargo de Arturo Herrera, informó que llevó a cabo la primera permuta cruzada de valores gubernamentales del año, la cual se realizó bajo condiciones favorables para el país.

De esta manera, logró anular deuda con vencimientos entre el 2020 y el 2022, la cual se sustituyó por una deuda por 48,142 millones de pesos en Bonos M y Udibonos, con vencimientos entre el 2023 y el 2050 a tasas de interés del mercado.

“Este instrumento de manejo de deuda interna busca, por un lado, suavizar el perfil de vencimientos de deuda del gobierno federal en moneda local sin incurrir en endeudamiento adicional; y, por el otro, mejorar la liquidez del mercado de deuda local, ofreciendo a los inversionistas una gama más amplia de alternativas para el rebalanceo de sus portafolios, permitiendo el intercambio cruzado entre dos distintos instrumentos”, explicó.

Agregó que estas operaciones permiten mejorar la eficiencia del proceso de formación de precios, además de contribuir a disminuir el costo y riesgo de financiamiento del gobierno federal.

Hacienda informó que la demanda total de esta transacción fue de 85,587 millones de pesos, y se contó con la participación de inversionistas nacionales y extranjeros.

“Con esta operación de manejo de pasivos, además de mejorar el perfil de vencimientos de deuda del gobierno federal, se contribuye a incrementar la liquidez del mercado de deuda local”, explicó la dependencia.

Para Hacienda, las condiciones favorables que se alcanzaron en esta reestructuración reflejan la confianza que mantienen los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, en el país.

“Hacia adelante, la SHCP continuará monitoreando las condiciones en los mercados financieros para estar en posibilidad de aprovechar las ventanas de oportunidad que permitan seguir mejorando el perfil de vencimientos de la deuda pública”, se lee en un comunicado.

El año pasado, el primero del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el gobierno mexicano realizó dos permutas, una en septiembre y otra en octubre.

Dificultad para recaudar

El estancamiento económico del 2019 ha pasado factura a la recaudación de impuestos, la cual ha quedado por debajo de la expectativa de ingresos en meses pasados.

En este sentido, Raymundo Tenorio, economista del Tecnológico de Monterrey, refirió que la reestructura y aplazamiento de la deuda dan señales de que el gobierno prevé que continúen las dificultades para recaudar.

“Lo que da a entender es que va a tener dificultades para pagar capital e intereses y, antes de tener una eventual insolvencia, prefiere reestructurar. Va a haber dificultad para recaudar ante una menor actividad económica”, aseveró.

De continuar con un bajo dinamismo económico, refirió que es probable que el gobierno continúe aplazando deuda no sólo local, sino de la Comisión Federal de Electricidad, de la banca de desarrollo y de Petróleos Mexicanos.

Precisamente, este martes la petrolera colocó dos bonos para refinanciar su deuda por 5,000 millones de dólares.

Por su parte, Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, refirió en su cuenta de Twitter que esta operación permite a inversionistas, como las afores, intercambiar bonos denominados en pesos y en Udis para proteger las inversiones de los trabajadores.

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