México logró pasar el seguimiento regular que lleva a cabo el Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI) a los países con cumplimiento parcial de las recomendaciones para combatir el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo. Lo anterior debido a que se consideró que adoptó medidas suficientes en esa materia.

El organismo dio a conocer que con ello terminó la tercera ronda de seguimientos sobre México y otros países como Austria, Canadá, Luxemburgo, Aruba y Países Bajos, que estaban en la lista de seguimiento regular.

Así lo dio a conocer durante la reunión plenaria que se llevó a cabo en París, Francia. Ahí se ubicó a Afganistán y Camboya en la lista negra por el insuficiente progreso antilavado.

Permanecen en zona gris 20 países, entre los que destacan Argentina, Cuba, Nicaragua y Albania. Se reconocieron los avances en Antigua y Barbuda, Bangladesh y Vietnam.

Como riesgos para que los miembros del grupo estén alertas, se mencionó a Irán y a la República Popular Democrática de Corea. El GAFI dijo estar preocupado por las deficiencias en esos dos países.

FINANCIAMIENTO AL TERRORISMO

Bajo la presidencia de Rusia, se celebró la segunda plenaria, durante la cual se dieron a conocer dos documentos públicos como parte de su trabajo en curso para identificar las jurisdicciones que puedan suponer un riesgo para el sistema financiero internacional.

El primer documento que emitió fue para llamar la atención sobre Irán y la República Popular Democrática de Corea, porque les falta aplicar contramedidas para proteger el sistema financiero internacional.

Puso a otro grupo de países con deficiencias estratégicas porque no se han comprometido con un plan de acción con el GAFI para subsanar los incumplimientos. Se trata de Argelia, Ecuador, Etiopía, Indonesia, Myanmar, Pakistán, Siria, Turquía y Yemen.

Con un mejoramiento encontró a Kenya y Tanzania.

Sobre la situación de Irán y República Popular Democrática de Corea, instó a sus miembros a recomendar a las instituciones financieras a que presten especial atención sobre operaciones con esos países debido a la continua amenaza de financiamiento al terrorismo.

En el segundo documento se presenta el panorama de mejoría global en otros lugares, los cuales no obstante seguirán bajo un proceso de revisión continua. Tal es el caso de Argentina, al cual si bien hizo un compromiso de alto nivel político en el 2011 ante el GAFI le falta reforzar el marco legal para la congelación de los activos relacionados con el terrorismo.

A Cuba le reconoce el interés que mostró hace un año para trabajar con el organismo y los pasos significativos que ha dado, pero tiene pendientes la penalización del lavado de dinero, garantizar adecuados procedimientos para identificar y congelar activos de terroristas; también que cuente con medidas básicas para la identificación de los clientes en las instituciones financieras y la presentación de informes de operaciones sospechosas.

leonor.flores@eleconomista.mx