El Fondo Monetario Internacional (FMI) urgió a los gobiernos y autoridades financieras a comenzar los procesos de reestructuración de la deuda para que una vez salvada la emergencia, se encuentren listos para atender la carga fiscal que se ha acumulado.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva enfatizó que “hacer poco, y demasiado tarde, será tan costoso para los deudores como para los acreedores”.

Al participar en la conferencia del G30, un grupo multidisciplinario de trabajo que evalúa mecanismos y acciones para generar economías más resistentes a crisis financieras, manifestó su preocupación sobre la situación fiscal de los países que tienen hoy deudas insostenibles, que son 73 naciones de bajos recursos.

En conferencia en línea desarrollada ayer por la mañana, 18 de octubre, explicó que el acuerdo al que llegaron los países del G20 para prorrogar las obligaciones de los más pobres seis meses más, aunque es bienvenido, no es una de carácter decisivo y dejar que pasen otros seis meses terminará por generar una costosa factura para el sector financiero y el mundo en general, advirtió.

Entre los integrantes del G30 destacan el gerente general del Banco de Pagos Internacionales  Agustín Carstens;  Ernesto Zedillo, expresidente de México; Guillermo Ortíz Martínez, ex gobernador del Banco de México; Ben Bernanke, expresidente del Fed y Jean Claude Trichet, expresidente del Banco Central Europeo, entre otros.

Revés financiero, por rebrotes

En la sesión plenaria del Comité de Desarrollo que sostiene el FMI junto con el Banco Mundial, realizada el sábado, Kristalina Georgieva sostuvo que los 190 países miembros deben estar preparados para los reveses financieros que pueden presentarse si el Covid-19 sigue propagándose en el mundo.

De acuerdo con ella, la confianza del mercado financiero y la persistencia de interrupciones en la cadena de suministro pueden verse de nuevo afectados ante un rebrote del virus.

Ahí mismo recordó que la recuperación mundial estimada tiene un alto grado de incertidumbre en el contexto de una pandemia sin cura.

Rebote en apertura no es recuperación

Previo, en una conferencia organizada por el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), la economista en jefe del Banco Mundial, Carmen Reinhart, hizo un llamado a los gobiernos del mundo para no confundir el rebote de la actividad económica tras el cierre de la industria, con una recuperación.

Se tienen que estructurar varios cambios, tener la certeza de un alivio a la emergencia sanitaria, mucho antes de suponer que la economía se encamina a recuperar los ingresos perdidos por la recesión.

Admitió que esta crisis se está transformando en una económica con consecuencias financieras que pueden ser graves.

Dijo que la reducción de liquidez puede convertirse en el principal transmisor de una crisis financiera mundial, sobre todo si las calificadoras reaccionan recortando las notas de los soberanos.

Brecha digital y pobreza

El presidente del Banco Mundial, David Malpass explicó que el choque que ha provocado la pandemia Covid-19 también puso de relieve la importante brecha digital entre los países.

En uno de los seminarios finales de las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial, que se desarrollaron de manera remota para limitar el contagio por la pandemia, argumentó que hay una correlación entre crecimiento económico y la conectividad.

Si logramos conectar a más gente, la población aumentará sus ingresos, tendrá acceso a mayores operaciones financieras y desarrollo, y estaremos dando un paso más a la inclusión financiera, comentó.

En el seminario, titulado “Cerrando el dividendo digital”, dijo que se requiere ampliar drásticamente el acceso a Internet, desarrollar infraestructura eléctrica y de comunicaciones, profundizar en la penetración de la telefonía inteligente al mercado laboral y pasar por un entrenamiento y educación que facilite el manejo de herramientas de última generación que puedan potenciar su aprovechamiento.

La conectividad y la economía digital, han sido determinantes en la naturaleza del trabajo en este periodo de pandemia, subrayó el funcionario.

Las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial han terminado y queda abierta la cita para las de Primavera, a realizarse del 10 al 13 de abril próximo y las Anuales del 2021, programadas para ejecutarse en Marruecos, África.

Ambas, serían presenciales, si las condiciones sanitarias lo permiten, y si el mundo cuenta ya con una vacuna distribuida y disponible en todo el planeta.

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