El Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo un nuevo llamado a los países de América Latina y el Caribe para impulsar un consenso que permita cambios de fondo que abonen al crecimiento y la generación de empleos de calidad.

En un seminario en línea, donde participó el director del Departamento del Hemisferio Occidental en el FMI, Alejandro Werner, explicó que en ausencia de pactos sociales que convenzan a la gente de la relevancia de tener mejores sistemas de salud y educativos, se corre el riesgo de que se reviertan los avances en pobreza y desigualdad que sí lograron “la mayoría de los países de la región” antes de la pandemia.

Durante su participación, citó un documento de trabajo desarrollado por investigadores del área para América Latina y el Caribe donde analizaron el efecto del super ciclo de los commodities en los países de la región que se presentó entre el 2000 y el 2013.

En el documento enfatizaron que las ganancias de aquel episodio de altos precios en las materias primas permitió “a la mayoría” en América Latina, reducir los niveles de desigualdad y pobreza”.

No obstante, el directivo del FMI subrayó que no es buena idea confiarse de que se presenten nuevos ciclos positivos de commodities, pues suelen ser volátiles y no permiten hacer una estrategia de largo plazo.

Observó que en la región, las escuelas han permanecido cerradas por más tiempo que en el resto del mundo, lo que está desde ahora generando un impacto negativo que pondrá en riesgo la posibilidad de las generaciones de estudiantes para tener mayores ingresos.

Al dotar al sector público de ingresos, bajo el compromiso de inversión en un sistema educativo de calidad, estarán sentándose las bases para un capital humano mejor preparado y listo para aprovechar mejores oportunidades de empleo, advirtió.

México, el caso aparte

En el citado documento, titulado “Ciclos de los commodities, inequidad y pobreza en Latinoamérica”, los expertos del FMI destacaron que México no fue parte de esa mayoría de países beneficiados.

Precisan que las transferencias gubernamentales apoyaron la reducción de la desigualdad hasta cierto punto, pero su papel sigue siendo mucho menor que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

En el mismo seminario participó Nora Lustig, experta en pobreza y directora de del Instituto de Compromiso con la Equidad de la Universidad de Tulane, Nueva Orleans, quien comentó que la situación de México es preocupante, si se toma en cuenta el impacto que ha tenido la pandemia en la economía y en la situación social.

México fue uno de los países de América Latina que otorgaron los apoyos fiscales más modestos a las familias y pequeñas empresas para transitar la pandemia, comentó. Este limitado apoyo explica la profundidad de la contracción económica y la lenta recuperación. Es previsible un efecto duradero en la desigualdad y pobreza sin un cambio en las políticas, consideró.

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