El presidente Felipe Calderón Hinojosa firmó hoy el Decreto que reforma la Ley General de Contabilidad Gubernamental con lo cual, se avanza en la construcción de un marco normativo que procure la transparencia en la aplicación de los recursos públicos en los tres órdenes de gobierno.

Subrayó que la transparencia en las acciones de los gobiernos es una condición necesaria para fortalecer la rendición de cuentas en el país, y reconoció que a pesar de algunos avances que se habían dado, en la opinión de los mexicanos, la corrupción sigue siendo uno de los mayores problemas.

En la escalinata de la residencia oficial de Los Pinos, indicó que con esta reforma, el Congreso de la Unión y la Administración Pública Federal honran el compromiso de legar a los mexicanos instituciones de gobierno más abiertas al escrutinio ciudadano.

Corresponde ahora a los gobernantes y a los servidores públicos de la Federación, de los gobiernos estatales y de los municipios, obedecer sin cortapisa este nuevo ordenamiento, y a todos los ciudadanos exigir de todos los gobiernos honradez, disciplina y transparencia en el ejercicio de los recursos que son de todos , enfatizó.

Acompañado por los secretarios de Hacienda, José Antonio Meade; y de Gobernación, Alejandro Poiré Romero; el mandatario indicó que sólo en esa medida lograremos erradicar la corrupción y podremos construir un México con instituciones democráticas más sólidas y eficaces.

Apuntó que esta reforma se inscribe en un esfuerzo más amplio emprendido en estos años, dentro del cual se propuso construir un nuevo régimen, más efectivo, sobre las instituciones públicas, tal y como debe ocurrir en toda democracia.

Recordó que en primer lugar, se impulsó una reforma al artículo sexto Constitucional, que establece mínimos legales que deben regir el ejercicio del derecho de acceso a la información, y, entre otras cosas, estableció la obligación de las autoridades a generar información de la forma en que obtienen y gastan sus recursos públicos.

Indicó que además, se impulsó un paquete de reformas constitucionales enfocadas al ejercicio presupuestal, a la evaluación de resultados y a la fiscalización, con lo que la administración pública refrendó su compromiso con la honestidad y la eficiencia en el uso de los recursos públicos y el combate a la corrupción.

En tercer lugar, dijo que el Congreso aprobó y el Ejecutivo publicó la Ley General de Contabilidad Gubernamental, que es un ordenamiento que ha contribuido a que exista mayor orden, certeza y transparencia en el uso de los recursos públicos.

Explicó que ese ordenamiento hace compatibles los esquemas presupuestales y contables de la Federación, con los de las entidades federativas y de los municipios.

Insistió en que a pesar de esos avances, sabemos muy bien que en la opinión de los mexicanos, la corrupción sigue siendo uno de los mayores problemas de la vida del país y, particularmente, en los gobiernos .

Subrayó que por eso, es necesario reforzar el andamiaje legal, así como seguir en la reducción de los niveles de discrecionalidad y opacidad en el manejo de los recursos públicos que aún son persistentes.

No podemos permitir que malos funcionarios, excepcionales en todas las estructuras de gobierno, incurran en actos de corrupción y, con ello, manchen toda la gestión pública y toda la percepción que de la política de gobierno pueda tener el ciudadano , puntualizó.

Manifestó que menos se puede permitir que se enriquezcan desde sus puestos públicos, que aprovechen para ello vacíos legales, que oculten información o que actúen de espaldas a la ciudadanía y en contra de los intereses ciudadanos.

Era imprescindible reformar la Ley General de Contabilidad Gubernamental, para cerrar esos espacios a la opacidad y a la impunidad. Así lo ha hecho ya el Congreso de la Unión. óQué bueno! , enfatizó.

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