Durante el primer trimestre del 2020, las finanzas públicas del país registraron un superávit primario por 137,713.3 millones de pesos, a pesar del impacto que generó la pandemia del virus Covid-19 en la economía mexicana.

Analistas consideran que, si bien este superávit primario fue 42.2% mayor al del primer trimestre del 2019, es muy probable que, para abril, el gobierno federal ya no mantenga esta posición positiva en el balance primario del sector público.

“Esperamos que, a partir de abril cambie esta tendencia y que empecemos a observar déficits, debido a una menor recaudación de ingresos tributarios, así como menores ingresos petroleros”, expuso Janneth Quiroz, subdirectora de análisis económico de Monex.

Detalló que durante abril se tuvo un mayor paro de actividades económicas, en busca de reducir el número de contagios del coronavirus, ello se reflejará en una menor captación de ingresos por el cobro de impuestos como el IVA e ISR.

Lo mismo se percibirá en los ingresos petroleros, dado que en abril el precio promedio de la mezcla mexicana fue de 11.95 dólares el barril, muy por debajo de lo aprobado en el Paquete Económico 2020 de 49 dólares y en lo estimado en los Precriterios Generales de Política Económica 2021 de 24 dólares por barril de crudo.

Ello, sin olvidar el fatídico día en que el precio de la mezcla se desplomó al pasar de 14.35 dólares a -2.37 dólares por barril, el pasado 20 de abril.

“Si bien el gobierno cuenta con las coberturas petroleras, lo cierto es que no cubren toda la producción de Pemex, lo que sí podría generar un impacto en las finanzas al cierre del año”, expuso la especialista de Monex.

En tres años se mantuvo meta de superávit

El balance primario del sector público se define como la diferencia entre los ingresos y los gastos sin considerar el pago de interese de la deuda.

El que se mantuviera un superávit primario enviaba una buena señal a las calificadoras sobre la estabilidad de las finanzas públicas, indicó James Salazar, subdirector de análisis económico de CI Banco.

“Luce muy difícil sostener este superávit primario en abril. La propia Secretaría de Hacienda ya anticipa que para el cierre del 2020 no habrá superávit primario, habrá caída de la economía y eso no favorecerá a los ingresos que se obtienen por consumo o por ingreso”.

En el 2017 se logró el primer superávit primario desde la crisis financiera internacional del 2009, por un monto de 304,765 millones de pesos. En  el 2018 se mantuvo la meta por 141,370.3 millones de pesos y en el 2019 por 268,00.5 millones de pesos.

Para el cierre del 2020, se estimaba un superávit primario de 0.7% del PIB, pero con la situación económica que vive el país será negativo en 0.4%, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El especialista de CI Banco coincidió en que, el segundo trimestre será complicado para la recaudación tributaria, a pesar de que se inicie con el cobro del IVA a las plataformas digitales y que se tenga una mejor fiscalización por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Los especialistas concluyeron en que, para mejorar la situación de los ingresos es necesario que el gobierno establezca medidas contracíclicas para que se tenga un mayor gasto y se genere un mayor dinamismo del consumo.

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