España perderá el grado de inversión que tiene en las tres principales agencias calificadoras en el primer trimestre del año próximo, anticiparon analistas del Royal Bank of Scotland (RBS).

La calidad de la deuda española dista mucho de garantizar una solvencia media y ha dejado de reunir los requsitos necesarios para formar parte de índices como el World Govermnent Bond Index (WGBI, donde está México), Barclays Euro Treasury Index; Euro –Area Benchmark Indexes o el Citigroup´s European Government Bond Index .

En una nota dirigida a sus clientes, el banco escocés destacó que los administradores de fondos utilizan estos índices como guía para asignar la ubicación de sus inversiones, pues legalmente tienen impedimentos para dirigir los recursos que gestionan hacia mercados de menor calidad financiera.

Los bonos incluidos en este tipo de índices han pasado por una estricta evaluación que garantiza el cumplimiento de criterios estrictos en materia de calificación crediticia, liquidez y facilidad de acceso que hoy no tienen las emisiones españolas , aseveraron.

POCO SEGURO

Para los analistas de RBS, la decisión de Moody´s de mantener sin cambios la calificación de España no disipa el riesgo real en el que se encuentra el emisor soberano .

Según RBS, son cuatro los factores que el mercado ha identificado en España como un emisor de alto riesgo: el deterioro macroeconómico, el deterioro poco claro de las finanzas regionales, el creciente riesgo de los activos y las pérdidas del sistema financiero.

Según lo escrito en el reporte, las medidas de austeridad que se están implementando en España provocarán un más lento crecimiento y menores ingresos por impuestos. Por ende, resultarán contraproducentes para revertir los desequilibrios públicos .

En consecuencia, afirman la preocupación clave sigue siendo su incapacidad para cumplir con los objetivos fiscales y hacer sostenible su posición financiera .

ESCENARIOS POSITIVOS POCOS FAVORABLES

RBS advierte que la rápida implementación de reformas en la unión monetaria, como sería la salvaaguarda común del sector bancario o bien la entrada en funciones de un fondo de garantía de depósitos comunes serían catalizadores positivos que evitarían la pérdida del grado de inversión.

Sin embargo, la probabilidad de que se complete la unión bancaria con un supervisor regional es muy baja antes de enero, refirieron.

El problema de fondo es que estos catalizadores dependen de los 27 miembros de la unión .

España enfrenta grandes problemas por los préstamos hipotecarios que dio en el pasado y el alto desempleo, sobre todo entre los jovenes.

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