En promedio, las 32 entidades federativas del país gastan 19 pesos por cada 100 que recaudan vía impuestos; es decir, su eficiencia recaudatoria es de 81%, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

De acuerdo con datos al 2010, ocho estados no superan la media nacional: Michoacán (con una eficiencia de 78%; es decir, eroga 22 por cada 100 pesos que tributa), San Luis Potosí (77%), Veracruz (66%), Chiapas (60%), Puebla (56%), Tabasco, Oaxaca y Tlaxcala (con 42% en los tres casos).

En contraparte, los gobiernos con la mejor eficiencia tributaria son Baja California (con 95%; esto es, sólo gasta 5 pesos por cada 100), Hidalgo (94%), Baja California Sur (94%), Yucatán (94%) y Guanajuato (93 por ciento).

Manuel Molano, director adjunto del Imco, sostiene que -independientemente de lo que sucede en cada estado- la baja eficiencia puede estar relacionada con un diseño complicado de los modelos recaudatorios, demasiada burocracia y un sistema que incentiva más la evasión.

Tanto Manuel Molano, como Pedro Carreón, socio de la práctica de Impuestos en PricewaterhouseCoopers (PwC), consideran que las transferencias federales otorgan un espacio de confort que no incentiva a incrementar la eficiencia.

Por su parte, Pablo Noreña, socio a cargo de Capital Humano y Obligaciones Estatales de KPMG en México, comenta que las particularidades de cada entidad pueden afectar la eficiencia en la recaudación. Y es que -dice- factores como la dispersión y densidad de la población, educación financiera y el tipo de industrias asentadas influyen de manera diferente.

Asegura que el nivel de coordinación existente entre el municipio y el estado resulta vital para mejorar en los estatus de inteligencia fiscal , esto mediante el cruce de las bases de datos de los gobiernos subnacionales sobre las características de los contribuyentes, formas de evasión fiscal y nichos de recaudación aún sin explotar.

GOBIERNOS LOCALES CAMINAN EN TORNO A LA EFICACIA FINANCIERA CAMINAN

Para el experto,aís se están sentando las bases para que las entidades se vean obligadas a fomentar y construir haciendas eficientes y robustas.

De ser aprobada la próxima iniciativa de ley nacional de responsabilidad hacendaria y deuda pública, anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto, hará que las administraciones locales vean clausurada la vía fácil del endeudamiento como fuente de ingresos.

La realidad es que últimamente los estados han recurrido al dinero que les da la Federación y al endeudamiento. Con esta iniciativa se va a empezar a regular, les controlará el endeudamiento indiscriminado y les va a llevar a eficientar sus procesos , comenta.

Así, añade, en el futuro a mediano plazo las administraciones deberán contar con capital humano capacitado y eficaz, bases de datos actualizadas de sus contribuyentes y una política de aprovechamiento de sus potestades tributarias.

Debido al tema de la falta de liquidez de algunos estados y municipios por adeudos, la Federación debería utilizar mucho más la crisis en las finanzas públicas locales para condicionar reformas estructurales en términos de transferencias y recursos públicos comenta.

erick.ramirez@eleconomista.mx