Las opciones que hay en el mercado para el cambio de dólares a pesos a un precio justo son limitadas y es un tema que se debe de atender, pero sin atentar contra la autonomía del Banco de México (Banxico) sino a través de otros mecanismos donde este organismo pudiera incidir como el uso de herramientas tecnológicas o el financiamiento a instituciones bancarias para atender sus problemas de excedentes de esta divisa.

Durante una charla virtual organizada por el Colegio de Economistas de Oaxaca, Javier Guzmán Calafell, ex subgobernador del Banxico, indicó que se deben de analizar las propuestas que han surgido a partir de la reforma, actualmente en pausa en la Cámara de Diputados y que pretende modificar la ley del banco central con el fin de que se convierta en comprador de última instancia de los excedentes de dólares en efectivo de las instituciones bancarias.

“Lo que hay que hacer es buscar mecanismos alternativos que nos permitan atender el problema y aunque el tema sea de una magnitud acotada, de todas formas, es un problema para los migrantes que hay que atender”, expresó Guzmán Calafell.

Mayor participación del Banco del Bienestar

Guzmán indicó que, en el marco del análisis, dentro de las propuestas presentadas, una de las más sensatas y avanzadas, es la de la creación de un producto que el Banco del Bienestar pueda ofrecer a aquellas personas que busquen cambiar sus dólares en efectivo, en el cual se ofrezca un precio justo por la venta de los dólares.

“La propuesta dice es que, a través del Banco del Bienestar, se abran cuentas para las personas que reciben las remesas y que por esas cuentas se atienda el problema de acceso al sistema financiero… Esta es una propuesta muy sensata que ataca el problema sin incurrir efectos colaterales que son más graves de lo que se pretende resolver”, comentó.

Asimismo, expuso que, si bien la próxima semana comenzará el parlamento abierto sobre la iniciativa, el Banco de México ha realizado diversas propuestas que también darían solución al problema.

Banxico ha propuesto tres mecanismos, tales como son la creación de un grupo de autoridades que dé respuesta a los problemas del mercado cambiario y la repatriación de dólares en efectivo vía la banca corresponsal, así como la creación de una plataforma tecnológica que dé seguimiento a las operaciones con divisas en efectivo en el sistema financiero mexicano.

Asimismo, acotó que el Banxico también ha propuesto otorgar apoyo financiero a los bancos que actualmente tienen problemas de excedentes de dólares en efectivo por no poderlos repatriar vía la banca corresponsal. “El Banxico podría ofrecer financiamiento a esos bancos —bajo reglas especiales— para que ellos puedan atender el problema de divisas en efectivo”.

Consecuencias

Guzmán Calafell, quien durante ocho años fue subgobernador del banco central, advirtió que, en caso de prosperar la iniciativa, tal y como está, las consecuencias de la misma podrían ser perjudiciales ya que, por ejemplo, las reservas del organismo, que actualmente representan un monto cercano a 196,000 millones de dólares, podrían contaminarse al momento de incorporar dólares en efectivo que pudieran derivar de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El ex subgobernador apuntó que el tema de los excedentes de dólares es limitado, pues de los cerca de 5,000 millones de dólares que recibe la banca en efectivo, la mayor parte logra ser repatriada o se coloca entre el público y sólo cerca de 100 millones de dólares son los que no se pueden mover.

Riesgos de la iniciativa según Guzmán Calafell:

  • Contaminación de reservas.
  • Banxico perdería capacidad de agente colocador del gobierno federal.
  • Detrimento de las relaciones con distintos organismos internacionales.
  • Afectación al Sistema de pagos Interbancarios en Dólares.
  • Sería un atentado contra la autonomía del Banxico.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx