México es la evidencia de que una Línea de Crédito Flexible (LCF) sirve como mecanismo de respaldo en un mundo volátil, asegura el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe anual 2017.

“La LCF demostró ser eficaz durante el ejercicio del 2017, cuando el peso se vio sometido a presiones temporales. Éste es el sexto acuerdo de este tipo con México y las autoridades nuevamente tienen la intención de considerarlo precautorio”, detallan.

En el mismo informe, divulgado a cuatro días de que inicien sus Reuniones Anuales, relata que esta LCF fue creada para atender la demanda de préstamos para la prevención y mitigación de crisis ante una compresión de liquidez.

En mayo del 2016, el Directorio Ejecutivo del FMI, encabezado por Christine Lagarde, aprobó un acuerdo de dos años para México en el marco de la LCF por un monto de 85,000 millones de dólares y se trata del sexto de este tipo con México.

En el informe, donde el organismo tiene que rendir cuentas sobre los mecanismos financieros que han colocado y fundamentar su desempeño anual, dedicaron un capítulo completo para la LCF de México, pese a advertir que hay otros dos países que cuentan con esta misma facilidad: Colombia y Polonia.

SEGURO CONTRA RIESGOS

Los acuerdos anteriores, relata, sirvieron como un importante seguro contra riesgos extremos inmediatamente después de la crisis financiera mundial del 2008, durante la crisis de la zona del euro y durante el periodo de turbulencia previo al comienzo de la normalización de la política monetaria de Estados Unidos.

Enfatiza que “si bien hasta ahora ninguno de los tres países ha efectuado un giro en el marco de este servicio, la LCF se mantiene como un valioso mecanismo de respaldo que ayuda a reforzar la confianza del mercado en periodos de intensificación del riesgo”.

REQUISITO: ESTABILIDAD

Ahí mismo, el Directorio Ejecutivo del FMI consigna que esta LCF sirve para respaldar la estrategia macroeconómica general de las autoridades mexicanas y brindar protección ante los riesgos.

Detallan que la fuerte presencia de inversionistas extranjeros en México refleja su confianza en la solidez del marco de políticas económicas y la profundidad y liquidez de los mercados de divisas y de bonos del país.

Hacen un breve diagnóstico financiero sobre México, para fundamentar los motivos del FMI para otorgarle seis veces la facilidad: el peso mexicano es la segunda moneda de mercados emergentes más activamente negociada en el mundo, aseguran. Con un volumen diario de negociación de 97,000 millones de dólares a nivel mundial.

“La gran solidez de las políticas macroeconómicas y los marcos de políticas de México le han permitido al país atravesar en un entorno de complejas circunstancias externas caracterizado por la volatilidad del mercado financiero”, refiere.

La política monetaria está guiada por un régimen de metas de inflación en un contexto de un tipo de cambio flexible. La política fiscal está sustentada por la ley de responsabilidad fiscal y las autoridades están comprometidas a reducir la relación deuda pública-Producto Interno Bruto en el mediano plazo.

Además, el sistema financiero está sujeto a un “sólido marco de regulación y supervisión”.