La economía de China se desaceleró en el tercer trimestre del 2021, afectada por la crisis energética y los problemas del sector inmobiliario.

En el trimestre de julio a septiembre, la economía del país asiático creció 4.9% comparado con el mismo periodo del año previo, por debajo de 7.9% del segundo trimestre.

Tras aquel crecimiento vertiginoso de 18.3% registrado en el primer trimestre del 2021, la actividad económica perdió fuerza.

El presidente Xi Jinping ha emprendido una campaña para realizar cambios estructurales entre los que incluye medidas de control para el sector inmobiliario y los gigantes tecnológicos, así como recortes de las emisiones de carbono, medidas que parecen ya estar teniendo un efecto en la economía.

Escasez de energía inyecta presión

La escasez de energía y el aumento de los precios del carbón amenazan con provocar más daños a la industria china y a las cadenas de suministro mundiales.

Las empresas en Europa han recortado sus perspectivas en medio de cuellos de botella globales, con los precios del gas mostrando alzas de más de 350% respecto a los de inicios del 2021.

En China, algunas fábricas experimentaron apagones eléctricos en semanas anteriores, lo que las obligó a interrumpir operaciones o reajustar sus horarios productivos.

Para aliviar la crisis en China, Pekín ha tomado una serie de medidas que consistieron en impulsar la producción de carbón, que alimenta alrededor de 60% de sus centrales eléctricas. Pero datos divulgados el lunes mostraron que esos pasos estaban tardando en dar frutos. La demanda sigue rebasando por mucho la reacción del gobierno para aumentar la oferta.

“El gobierno chino está perdiendo la batalla para controlar los crecientes precios del carbón”, dijo Alex Whitworth, jefe de investigación de energía y energías renovables de Asia Pacífico en Wood Mackenzie.

La producción de carbón de China fue de 334.1 millones de toneladas el mes pasado, por debajo de los 335.24 millones de toneladas en agosto y 0.9% menos que un año antes, mostraron datos oficiales.

La escasez de carbón nacional ha elevado los precios del combustible para los generadores de energía chinos, lo que ha provocado que las empresas no rentables racionen la energía a los usuarios industriales y haya obligado a algunas fábricas a suspender la producción, interrumpiendo las cadenas de suministro mundiales.

Bajan expectativas

Los analistas de Barclays recortaron su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el cuarto trimestre del 2021 en 1.2 puntos porcentuales, a 3.5%, tras los decepcionantes datos. Analistas de ANZ recortaron su expectativa a 8% desde el previo 8.3 por ciento.

Las autoridades deberán equilibrar ahora el impacto de los cambios estructurales implementados con medidas que protejan la economía y controlen otros riesgos, como los generados por el gigante inmobiliario Evergrande.

Las cifras del PIB hicieron caer al yuan y a la mayoría de las bolsas asiáticas, en medio de preocupaciones sobre la recuperación económica mundial.

“En respuesta a las cifras de crecimiento que esperamos en los próximos meses, creemos que las autoridades darán más pasos para animar el crecimiento, incluida la garantía de una amplia liquidez en el mercado interbancario, la aceleración del desarrollo de infraestructura y la relajación de algunos aspectos de las políticas generales de crédito y bienes raíces”, dijo Louis Kuijs, de Oxford Economics.

En Europa, acciones de lujo expuestas a China como LVMH , Kering y Hermes cerraron la sesión bursátil del lunes con caídas de alrededor de 2%, perjudicadas por el llamado de Xi a un impuesto al consumo.