El Foro Económico Mundial abrió este martes su cita anual en Davos con la concesión de los premios Cristal a la actriz sudafricana Charlize Theron, el artista brasileño Vik Muniz y la cineasta paquistaní Sharmeen Obaid Chinoy por su trabajo social.

Los tres premiados usan su trabajo y sus nombres para dar la palabra a los que no tienen voz en su respectivos países y hacer que puedan cambiar las cosas, recordaron los organizadores.

"Tenemos que tener una visión si queremos ser líderes", recordó el fundador del foro, el profesor Klaus Schwab en la apertura de esta 43 edición de esta cita anual con la flor y nata de la economía, la política, el pensamiento y la empresa en la estación alpina suiza, que concluirá el domingo.

La actriz sudafricana, visiblemente emocionada por el premio, promueve un proyecto para erradicar el sida entre los jóvenes en el continente africano, uno de los más afectados por la pandemia.

"No es demasiado tarde para cambiar el futuro", recordó la protagonista de la película "Monster" (El Monstruo), que le valió un Oscar por su interpretación.

El mismo sentimiento le mueve al artista plástico brasileño, originario de Sao Paulo. "Como persona, a menudo me dijeron que no podía vivir de las ideas o la creatividad y como artista me dijeron que las ideas artísticas no llevan a cambios sociales", recordó sarcástico entre el numeroso público, entre el que se encontraban los príncipes herederos de Bélgica.

El artista brasileño, cuyo nombre real es Vicente José de Oliveira Muniz, es el autor de un proyecto artístico plasmado en el documental "Waste Land" ("Tierra de desechos"), realizado durante tres años con buscadores de basura del mayor vertedero del mundo, Jardim Gramacho, en las afueras de Río de Janeiro y que fue nominado a los Oscars.

Con la basura encontrada, los buscadores prepararon instalaciones artísticas haciendo cambiar el concepto que tenían de sí mismos y por ende su vida.

La documentalista paquistaní Sharmeen Obaid Chinoy, en tanto, considera que el cine da a la oportunidad a la gente que se oiga su voz para hacer cambiar las cosas y las leyes.

Según un informe de la organización no gubernamental Oxfam publicado con motivo del Foro, los ingresos netos de los 100 millonarios más ricos del planeta se elevaban en 2012 a 240,000 millones de dólares, lo que bastaría para erradicar cuatro veces la pobreza extrema.

Con el epígrafe "El coste de la desigualdad: cómo la riqueza y los ingresos extremos nos perjudican a todos", la organización exhorta a los dirigentes mundiales que limiten los ingresos extremos y se comprometan a reducir las desigualdades al nivel de 1990.

RDS