El Banco de México (Banxico) seguirá pagando el segundo mayor retorno por arriba de los bonos del Tesoro entre los emergentes que integran al continente americano, de 8.25%, a pesar de mantener sin cambio la tasa de fondeo interbancaria por cuarta ocasión consecutiva, advierten estrategas de BNP Paribas, Pantheon Macroeconomics y Oxford Economics.

En América, sólo Argentina tiene una tasa superior al ubicarse en 63%, pero, a diferencia de México, tiene una percepción de riesgo mucho más alta, resultado de los desequilibrios financieros como su importante deuda pública y déficit de cuenta corriente, tal como lo describió Sergi Lanau, subjefe de economistas del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), en un análisis.

Los estrategas consultados sobre México concuerdan en que la certeza de que la inflación ha llegado a la convergencia con el objetivo guiará al Banxico a suavizar la guardia en su principal herramienta de política monetaria, la tasa de interés.

El economista en jefe para el país en BNP Paribas, Joel Virgen, explica en conversación que son cinco los puntos que contendrán cualquier intención de la Junta de Gobierno del Banco de México para dar un paso atrás de su política ligeramente hawkish/estricta:

La inflación que se mantiene relativamente alta y con presiones en la subyacente; las expectativas de inflación no convergentes con las expectativas del Banxico; el muy estrecho margen que tiene el banco central para cambiar su posición desde ligeramente hawkish/estricta, hacia dovish/expansivo, y la expectativa de un próximo recorte en la tasa de la Fed.

Desde Nueva York considera que es muy difícil que incluso cambie el tono del comunicado hacia acomodaticio, pues a pesar de enfatizar la debilidad de la economía, la presión sobre inflación subyacente guiada por la volatilidad del tipo de cambio obligará a mantener uno cauteloso.

El estratega estima que es viable un recorte de tasas para el último trimestre del año, pues para ese momento ya se habrá disipado un par de riesgos, como el que pesa sobre la calificación de Pemex, y su impacto en la actividad económica.

En su opinión, un importante diferencial con la tasa de Estados Unidos mantiene aquí a los capitales extranjeros que incluso subvalúan los fundamentales económicos.

Desaceleración, otro factor

Desde Londres, Andrés Abadía, economista para América Latina en Pantheon Macroeconomics, considera que la debilidad del PIB será otro determinante al margen para la decisión del banco central. En su opinión tampoco se completará un movimiento en las tasas en el anuncio de hoy, pero el tono podría comenzar a suavizarse.

En su opinión, la interpretación de una Fed recortando tasas abre una ventana interesante a México, que, por la serie de riesgos, podría encontrar en este diferencial más amplio del rédito con Estados Unidos una forma de mantenerse atractivo.

Como ha sucedido en otros comunicados, el estratega espera que Banxico emitirá algún comentario acerca de la desaceleración de la actividad económica. Ellos también tienen en sus perspectivas un recorte de tasas, pero apuestan al año entrante.

Incertidumbre presente

Para la consultoría inglesa de negocios, Oxford Economics, la decisión de la política monetaria de Banxico tomará en cuenta la inflación persistente y la perspectiva altamente incierta que han generado las preocupaciones del crecimiento en las decisiones de inversión.

De acuerdo con Marcos Casarín, economista para América Latina en la firma, las amenazas arancelarias comerciales recientes destacaron las vulnerabilidades estructurales y activaron alarmas que probablemente reforzarán los puntos de vista de la mayoría de los miembros de la junta para mantener las tasas sin cambio.

Sin embargo, considera que las recientes señales y expectativas de la Fed, de hasta dos recortes de tasas en lo que resta del año, abren paso a México para una postura monetaria menos restrictiva.