La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) mantuvo el objetivo de la tasa de fondeo interbancario en 8.25%, considerando que la inflación y sus principales determinantes no presentaron cambios significativos.

En una decisión unánime, destacaron que “la posición cíclica de la economía ha mostrado cierto relajamiento” y sostuvieron que el balance de riesgos para el crecimiento “continúa sesgado a la baja”.

En el comunicado del segundo anuncio monetario del año, comentaron que “los activos nacionales han cotizado con un descuento o prima de riesgo adicional”, resultado de la incertidumbre vinculada a la calificación crediticia de Pemex, e incluso a la deuda soberana del país.

Lo anterior, a pesar de las condiciones más favorables que han prevalecido en los mercados financieros que en algún punto contribuyeron a un buen desempeño de los activos financieros mexicanos.

La Junta, que se completó con los dos subgobernadores propuestos por el presidente Andrés Manuel López Obrador, recomendó “la adopción de medidas que propicien un ambiente de confianza y certidumbre para la inversión, una mayor productividad, y que se consoliden sosteniblemente las finanzas públicas”.

Esto ante los “importantes riesgos de mediano y largo plazo” que pudieran afectar las condiciones macroeconómicas del país, su capacidad de crecimiento y el proceso de formación de precios de la economía.

Previo, destacaron que estas medidas podrían aplicarse además de “la política monetaria prudente y firme”.

Expresaron además que la política a su cargo debe responder “con prudencia si por diversas razones se eleva considerablemente la incertidumbre que enfrenta la economía”.

Inflación e incertidumbre

Para guiar sus acciones de política monetaria, la Junta de Gobierno anunció que da seguimiento cercano a la evolución de la inflación respecto de su trayectoria prevista, los determinantes de ésta y sus expectativas de mediano y largo plazos, incluyendo el balance de riesgos.

Comunicaron que también “la política monetaria debe responder si por diversas razones se eleva considerablemente la incertidumbre que enfrenta la economía”.

También plantearon que la junta mantendrá una postura prudente y dará un seguimiento especial en el entorno de incertidumbre prevaleciente “al traspaso potencial de las variaciones del tipo de cambio, a los precios, a la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos, en un contexto externo en el que persisten riesgos, así como a las condiciones de holgura de la economía”.

Despiertan las palomas

Fuera de México, en Londres, los analistas de Pantheon Macroeconomics refirieron a la mención de los banqueros centrales sobre la situación de Pemex como uno de los factores de riesgo que impulsaron el alza de la prima de riesgo sobre México.

Consignaron que “hay un dicho implícito que evidencia la preocupación de la Junta de Gobierno acerca de la inflación por la presión que podrían generar los mercados en los activos en cualquier momento”.

Estrategas de BNP Paribas y SAVER Thinklab concordaron en que el lenguaje del anuncio monetario se aproxima a una posición dovish (paloma), que indica una tendencia expansiva.

“Reconocemos que la actividad económica muestra señales de desaceleración, y la interna también trae una tendencia descendente (...) Destaca una lista larga de riesgos inflacionarios que Banxico indica, como es la evolución en la situación de Pemex, la ratificación en congresos del nuevo tratado de América del Norte, y el alza del salario mínimo”, dice desde Nueva York el economista en jefe para México de BNP Paribas, Joel Virgen.

El estratega anticipó que será hasta el último trimestre del año cuando comenzará un ciclo de recortes en el rédito.

Desde Veracruz, SAVER ThinkLab afirmó que el rompimiento de las tendencias alcistas y la evaluación de los fundamentales que está haciendo Banxico “son ya una posición dovish. Sólo falta plasmarla en una reducción de 25 puntos base”.