La Junta de Gobierno del Banco de México dejó la tasa de fondeo en 4%, por segunda ocasión, en una decisión unánime al reconocer riesgos al alza en la inflación.

“El balance de los riesgos que podrían incidir en la trayectoria esperada de la inflación en el horizonte del pronóstico es al alza”, consignaron en el comunicado del tercer anuncio monetario del año.

De acuerdo con los miembros del cuerpo colegiado, “se sigue estimando que la inflación general y subyacente converjan a la meta de 3% desde el segundo trimestre del 2022”.

En abril, la inflación anual se aceleró a su mayor nivel desde el 2018, a 6.08%, reforzando expectativas de que la Banxico dejaría sin cambios la tasa de fondeo el resto del año.

En el comunicado, la Junta de Gobierno de Banco de México precisó que las previsiones de que la inflación se acerque hacia el objetivo de 3% con +/- 1 punto, está sujeta a cuatro riesgos al alza: 1) presiones inflacionarias externas; 2) presiones de costos o reasignaciones de gasto; 3) persistencia en la inflación subyacente y 4) depreciación cambiaria.

Según la autoridad monetaria, “la actualización de los pronósticos para la inflación general y subyacente para el corto plazo tienen niveles mayores a los publicados en el Informe trimestral más reciente”.

Avisaron que “hacia adelante, la conducción de la política monetaria dependerá de la evolución de los factores que inciden en la inflación, en sus trayectorias previstas en el horizonte de pronóstico y sus expectativas”.

“La Junta de Gobierno tomará las acciones necesarias con base en la información adicional a fin de que la tasa de referencia sea congruente con la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3% en el plazo en el que opera la política monetaria”, advirtieron.

Tal como lo han hecho desde el anuncio monetario de diciembre, la Junta de Gobierno subrayó que “es necesario salvaguardar el ámbito institucional, fortalecer los fundamentos macroeconómicos y adoptar las acciones necesarias en los ámbitos monetario y fiscal para propiciar un mejor ajuste de los mercados financieros nacionales y de la economía en su conjunto”.

Cautela y rumbo hawkish

Sobre los próximos pasos del política monetaria, analistas de la consultoría Pantheon Macroeconomics y Fitch indican un tono neutral y una posición de cautela ante las presiones al alza sobre la inflación en un contexto económico de holgura.

El analista para América Latina en Goldman Sachs (GS), Alberto Ramos, considera que el tono ha cambiado y es “un poco más hawkish”. Hawkish, en lenguaje monetario, indica una postura agresiva para cumplir el objetivo del banco central, que en este caso, es el de una inflación en 3% con +/-1 punto porcentual.

La Junta de Gobierno continúa esperando que el crecimiento sea firme luego de la desaceleración del primer trimestre y ahora ve un balance de riesgos más neutral/equilibrado para la actividad, refirió el estratega de GS.

“Este es un desarrollo agresivo, ya que en este contexto de actividad real, el caso de una relajación monetaria adicional pierde fuerza”.

Aparte, el economista para América Latina en la consultoría internacional Pantheon Macroeconomics, Andrés Abadía, dijo que “el aumento de los precios de las materias primas, el aumento del riesgo político interno y las desafiantes condiciones del mercado financiero como se vieron tras conocerse la inflación más alta de lo esperado en Estados Unidos, presionan masivamente los riesgos al alza sobre la inflación y apuntan a que Banxico no tendrá decisiones sencillas hacia adelante”.

En tanto, el codirector del área de soberanos en la calificadora Fitch, Charles Seville, destacó que al dejar la tasa sin cambios “el Banco de México admite que la inflación se fue por arriba de las proyecciones que tenía en el reporte divulgado el 3 de marzo.

Destacó que en el comunicado, la Junta de Gobierno enfatizó de forma unánime que “la holgura económica persiste y todavía ve la inflación regresando a la meta en el 2022. La unanimidad de esta decisión frente a la reciente presión de precios apunta a un menor riesgo de corto plazo para alzas en la tasa”.

La minuta correspondiente a esta reunión será divulgada el 27 de mayo y el próximo anuncio monetario de Banxico está programado para el 24 de junio, justo después de las elecciones intermedias.

La economía mexicana sufrió en el 2020 su peor caída desde la década de 1930 por los estragos de la pandemia, con una contracción de 8.5 por ciento. En el primer trimestre, el Producto Interno Bruto se expandió 0.4% a tasa anual, aunque superó las expectativas.

ymorales@eleconomista.com.mx