Tres de los bancos más grandes de Estados Unidos han reservado 28,000 millones de dólares para amortiguar las pérdidas crediticias actuales y futuras provocadas por la crisis del Covid-19.

Jamie Dimon, director ejecutivo de JP Morgan, informó sobre un récord de 10,500 millones de dólares en provisiones para pérdidas crediticias. “No sabemos qué nos deparará el futuro. Esta no es una recesión normal”, dijo, y agregó que el banco estaba “preparado para el peor de los casos”.

El golpe de la crisis fue amortiguado, en parte por los ingresos de operaciones de renta fija de JP Morgan aumentando 99%, mientras que la parte de renta fija en Citi aumentó exponencialmente en casi 60% en el segundo trimestre.

Wells Fargo, que tiene un banco de inversión más pequeño y tiene un rendimiento inferior al de sus pares sufrió una pérdida de 2,400 millones, su primera pérdida trimestral desde la crisis financiera, frente a una ganancia de 6,500 millones un año antes.

“Estamos extremadamente decepcionados con nuestros resultados del segundo trimestre y nuestra intención de reducir nuestro dividendo”, dijo Charles Scharf, director ejecutivo de Wells, que reservó cargos de crédito por 9,500 millones de dólares.

Por su parte, JP Morgan aumentó su cartera de préstamos en 4% a tasa anual, mientras que sus depósitos aumentaron 25% a medida que las empresas solicitaron dinero prestado.

Los ejecutivos de los tres bancos enfatizaron que, si bien los consumidores continuaron pagando en gran medida sus préstamos de manera normal, el panorama era difícil de pronosticar debido a la incertidumbre en torno a la pandemia y el impacto de apuntalar los mercados de deuda y salarios de los Estados Unidos.

Las estimaciones de JPMorgan para pérdidas crediticias futuras se basaron en suposiciones conservadoras sobre cinco escenarios posibles, dijo el banco, y agregó que no esperaba otra gran ronda de provisiones para pérdidas futuras. Sin embargo, pronostica un aumento en los costos de las pérdidas reales de préstamos.

Por su cuenta, Citi, basó sus suposiciones para futuras pérdidas crediticias en un escenario que incluía la tasa de desempleo que alcanzó su punto máximo en el segundo trimestre y la caída del Producto Interno Bruto, dijo el director financiero Mark Mason.

Habrá pérdidas en todos los bancos del mundo

Por su parte, S&P Global Ratings auguró que la banca mundial tendrá pérdidas por el deterioro de la cartera de créditos cercanas a los 2.1 billones de dólares en el 2020 y el 2021, a causa de la crisis generada por la pandemia.

Según un informe, 60% de todas las pérdidas que genere el deterioro de créditos lo sufrirán los bancos de Asia-Pacífico, especialmente los bancos chinos.

En el caso de la banca europea, S&P apunta a que el sector soportará quebrantos por deterioro de sus carteras crediticias cercanos a los 120,000 millones de dólares.

Sólo para este año la agencia calificadora estima que las pérdidas por créditos de la banca en todo el mundo ascenderán a 1.3 billones de dólares, más del doble de las que registraron en todo el 2019.

S&P espera que en el 2021 la intensidad de la recuperación económica permita rebajar la cifra de deterioro a niveles “más manejables”, en torno a los 800,000 millones de dólares, un poco más de 708,000 millones de euros.

 

rrg