El presidente del banco central de Brasil, Roberto Campos Neto, dijo el viernes que el organismo espera que la inflación alcance un nivel máximo este año y que retroceda en el 2022.

En un evento con ejecutivos de bienes raíces, Campos Neto dijo que el organismo estima que la inflación alcanzará su nivel más alto en septiembre, pero que estaba sorprendido por la magnitud del impacto en los precios de la energía.

La semana pasada el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) reveló que la tasa de inflación mensual en Brasil subió 1.25% durante octubre y se ubicó por encima de los registros de octubre del 2002, cuando los precios al consumo subieron 1.31 por ciento.

La mayor economía de América Latina vio subir en octubre los precios al consumidor ante el aumento del costo de los combustibles, lo que situó la inflación anual a 10.67 por ciento.

El funcionario añadió que el banco central va por delante de la curva de aumentos de las tasas de interés, pero que la política sobre los costos de financiamiento debe considerar que Brasil ha tenido episodios graves de inflación descontrolada.

“El costo de que la política monetaria no haga su trabajo es mayor para la sociedad”, dijo. Es probable que las alzas de tasas de interés afecten la demanda de hipotecas y Campos Neto dijo que habrá discusiones al respecto en una reunión con presidentes ejecutivos de prestamistas brasileños este viernes.

El Banco Central de Brasil reducirá su proyección para el crecimiento del PIB en el 2022 desde la estimación actual de 2.1%, pero no tanto como lo pronostican analistas del mercado, agregó Campos Neto.

La última encuesta Focus del banco central mostró estimaciones de un crecimiento del PIB de 0.7% para el próximo año.

Además, Campos Neto dijo que los miembros de la entidad estaban preocupados por la situación actual del Covid-19 en Europa, la nueva variante sudafricana y su impacto en la economía global.

La Bolsa de Sao Paulo, la mayor de América Latina, cerró el viernes con un retroceso de 3.39% en los 102,224 puntos, en medio de temores en el mercado por la posible llegada de una nueva variante de coronavirus detectada en el sur de África llamada Omicron.

El índice principal Bovespa llegó a caer 4% en la sesión, una reacción similar a la de los mercados internacionales, después de que científicos sudafricanos alertaron de una nueva variante del Covid-19, potencialmente más contagiosa y con múltiples mutaciones.