El Banco de Japón (BOJ) mejoró su pronóstico para la economía del país por primera vez durante el mandato del actual gobernador, Haruhiko Kuroda, lo que refleja el optimismo generado en el terreno financiero por la victoria de Donald Trump en Estados Unidos.

En el informe publicado al término de su reunión mensual de dos días, la entidad consideró probable que la economía de Japón vire a una expansión moderada .

Desde que Kuroda llegó al cargo en marzo del 2013, es la primera vez que el banco central japonés emplea la palabra expansión en vez de recuperación , término que el BOJ comenzó a utilizar a principios de esta década en sus informes cuando los efectos de la crisis global del 2008 comenzaron a disiparse.

Asimismo, la entidad anunció que mantiene intacta su política de Flexibilización Cuantitativa y Cualitativa con Control de la Curva de Rendimiento.

Por ello, seguirá aplicando a determinados depósitos de los bancos una tasa de referencia de -0.1% y tratará de ampliar su cartera de deuda soberana japonesa en unos 80 billones de yenes al año para que el rendimiento del bono nipón a 10 años permanezca en torno a 0 por ciento.

También seguirá comprando activos cotizados e inmobiliarios para que su cartera se incremente a un ritmo anual de 6 billones y 90,000 millones de yenes, respectivamente.

Además, continuará incrementando el valor de su portafolio en materia de bonos corporativos a corto y largo plazo a un ritmo de 2.2 y 3.2 billones de yenes cada año.

Con respecto a su pronóstico económico, la entidad considera que la demanda doméstica seguirá una tendencia al alza alentada por las condiciones financieras favorables y las medidas de estímulo del actual gobierno nipón.

Al mismo tiempo, estima que por el momento la inflación seguirá en torno a 0%, o que incluso habrá deflación ligera debida a los efectos de la caída de los precios de la energía , aunque espera próximamente una mejoría en este terreno.