Un fracaso de los gobiernos de la zona euro para aplicar reformas estructurales y fiscales muy necesarias podría forzar al Banco Central Europeo (BCE) a aliviar aún más la política monetaria para cumplir con su mandato de inflación, indicó el miembro del directorio del BCE, Benoit Coeuré.

El crecimiento está repuntando y seguirá acelerándose, pero la recuperación no es tan enérgica como le gustaría al BCE y la política fiscal de los gobiernos no ha igualado los esfuerzos de estímulo monetario del banco, dijo en una conferencia Coeuré, uno de los principales lugartenientes del presidente del BCE, Mario Draghi.

Anteriormente, el BCE redujo las tasas de interés a territorio negativo, dio préstamos gratuitos a los bancos y empezó a comprar 80,000 millones de euros en activos por mes, con la esperanza de contener la deflación y reactivar el crecimiento del sector privado.

Pero la inflación está justo por encima de cero y el desempleo permanece alto, lo que aumenta el riesgo de que el BCE tenga que hacer aún más, a menos que los gobiernos apliquen medidas para impulsar el crecimiento a largo plazo.

Si no pasa nada (en términos de reformas), entonces el banco central podría tener que hacer más , aseveró Coeuré en una conferencia de la Asociación Económica Europea en Ginebra.

El único mensaje aquí es que si no sucede mucho en el frente de reformas estructurales, si no pasa mucho en el frente de la política fiscal (...), entonces el BCE tendrá que hacer más , comentó.

Sin embargo, Coeuré advirtió que nuevas acciones del BCE podrían tener efectos secundarios. Las tasas de interés debajo de cero están golpeando a los bancos y las compras de activos del BCE están provocando preocupaciones sobre burbujas de precios.

De modo que cualquier cosa que hagamos también tiene efectos colaterales, posible riesgo futuro para la estabilidad financiera. Hasta ahora mitigamos, manejamos y redujimos esos riesgos , añadió Coeuré.

En las minutas publicadas de su reunión en julio, los miembros del BCE acordaron no discutir ningún cambio de política y mantener bajo control las expectativas de más estímulo, a pesar de los riesgos alcistas relacionados con la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Se espera que los miembros del Consejo de Gobierno del BCE se vuelvan a reunir los próximos 7 y 8 de septiembre.