El endeudamiento de los hogares en México ha aumentado por encima del nivel de su ingreso, situación que a mediano plazo podría tener repercusiones en escala macroeconómica y en la estabilidad financiera, advirtió el Instituto de Investigaciones Económicas (Iiec) de la UNAM.

De acuerdo con el Instituto, a diciembre del 2011, los hogares mexicanos adeudan al sector bancario el equivalente a 14.3% del PIB, contra 13.5% que representaba en el 2008 y 8.7% que se registró en el 2000.

Alejandro López, investigador del Iiec, dijo que una variación abrupta de las tasas de interés puede desplomar el valor de los activos o el nivel de ingresos, lo que podría terminar con el patrimonio familiar y, en consecuencia, repercutir sobre el conjunto del sistema financiero cuando el impago se convierte en una generalidad .

A través de un estudio, el especialista precisó que en Latinoamérica, el promedio del endeudamiento de las familias con el sector bancario es de 19.1% del PIB, nivel similar a 19.7% que promedian las economías emergentes integrantes del G-20, siendo Brasil y Chile los que mantienen los niveles más elevados de la región con 17.3 y 40.2%, respectivamente.

El Iiec estableció que en el caso de la economía mexicana, si bien no se vislumbra una situación de alto riesgo en el corto plazo con referencia a los créditos hipotecarios, el endeudamiento de las familias ha comenzado a alcanzar niveles históricos, con crecimientos importantes en la última década, expresando una trayectoria similar a la deuda pública interna y al endeudamiento de los estados.

El investigador de la UNAM advirtió que caso de que se desestabilizara el sistema financiero, muchas familias podrían caer en una dependencia extrema por sus deudas, situación que con la crisis financiera contemporánea no es un fenómeno propio de las economías dependientes como la mexicana, sino que también ha comenzado a afectar a los países centrales , aseguró López.

DE DÓNDE VIENE LA DEUDA

El endeudamiento de las familias con los bancos incluye los pasivos contratados como préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito, compromisos para la adquisición de automóviles y los denominados préstamos personales, entre los que recientemente han destacado los créditos de nómina.

A pesar de que las autoridades financieras, como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y bancos, consideran como baja la penetración del crédito entre las familias y pymes mexicanas -lo que retrasa la bancarización y el desarrollo del sistema financiero- el Iiec consideró que esta no es una condición necesaria para el crecimiento económico, dado que un alto endeudamiento merma la capacidad adquisitiva de los hogares.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010, de los gastos que realizan los hogares en México 18% se destina a las denominadas erogaciones monetarias y de capital financieras que incluyen gastos de vivienda, depósitos en tandas, cajas de ahorro y bancarios, préstamos a terceros, pagos por tarjetas de crédito al banco o casa comercial, pagos de deudas de los integrantes del hogar a la empresa donde trabajan, pérdidas en los negocios del hogar y otras.

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