Tras la degradación en la calificación crediticia de México por parte de Standard &Poor’s, analistas consultados por El Economista prevén que el siguiente recorte sea por parte de la calificadora Moody’s, quien hasta el momento mantiene a México con una calificación “A3” con perspectiva Negativa.

Además, coinciden en que Pemex, también sufrirá una degradación en su calificación, en la que será posicionada como grado especulativo o junk, también conocido como bono basura.

Carlos Ramírez, consultor económico de Integralia, señaló que esto ocurre en medio de una crisis; sin embargo, mencionó que este downgrade viene más allá de los choques externos, ya que durante todo el 2019, el gobierno no se concentró en crear un escenario base para afrontar algo como la crisis actual. “La visión de la calificadora sobre México no era buena y, luego, viene el Covid-19 y la caída en los precios del petróleo (...) fueron la gota que derramó el vaso”.

Además, dijo que si el gobierno no actúa pronto, podría desatar una nueva degradación de la calificación crediticia en los próximos 18 meses.

Por su parte, Sergio Negrete, doctor en Economía y profesor de la Escuela de Negocios del ITESO, mencionó que la crisis va iniciando y la calificación ya se recortó, lo que “implica una tendencia que puede agravarse con el tiempo”, lo cual es grave para el país.

Agregó que México no está haciendo nada para salir de esta calificación, sino todo lo contrario, pues no ha cambiado su estrategia con Pemex con la construcción de la refinería de Dos Bocas.

Además, indicó que la cancelación de la construcción de la planta cervecera de Constellation Brands es una señal de incertidumbre y no genera confianza.

“Si bien, hay que destacar que el gobierno ha mantenido la deuda estable, esta medida es poco positiva”, aseveró Negrete.

Si hay un recorte en la calificación de Pemex y en cuanto a las finanzas públicas, Carlos Ramírez externó que se tendría que replantear la estrategia del gobierno respecto a la empresa productiva del Estado. “El Plan de Negocios de la empresa tiene que rehacerse (...) Ese plan ya no existe”.

Sergio Negrete expuso que es probable que se necesite una nueva inyección para el rescate de Pemex y que eso sería un golpe significativo para las finanzas públicas pues “ese dinero hay que sacarlo de alguna parte”.

[email protected]