Si el plantel femenil de Xolos viajara vía terrestre a todos sus partidos como visitante este torneo Clausura 2019, al final, recorrería la mitad de la circunferencia del planeta.

De los 40,066 kilómetros de distancia que conforman el ecuador, tan sólo en vuelos de ida el equipo fronterizo completaría 22,950 kilómetros. Tijuana es la ciudad más alejada del futbol profesional de México.

No hay certeza de que los equipos femeniles realicen los viajes de mayor kilometraje en avión, lo que reduciría tiempo y cansancio a las jugadoras, aunque aumentaría el gasto de logística de los viajes. Por ejemplo, el precio de un boleto de avión a Tijuana desde las principales ciudades del país van desde 1,650 pesos hasta los 2,200 pesos por persona. Una delegación de 30 personas (entre jugadoras, cuerpo técnico y directivos) pagaría hasta 66,000 pesos por un viaje.

“Es un estudio que determina cada club dependiendo de su potencial económico y la opción que cuenta”, indica Mario Trejo, director deportivo de Veracruz.

El reglamento de competencia de la Liga MX Femenil indica que los clubes que jueguen de visitante pueden llegar con una diferencia de ocho horas antes del inicio del partido a la ciudad sede. La logística de los equipos y la calendarización del torneo, son factores que han ayudado a los equipos a reducir el tiempo de traslado y costo a los juegos de visitante.

Tijuana tiene una programación especial de juegos respecto al resto de los equipos, ya que le fueron agendados tres partidos de visitante consecutivos, en ciudades con poca distancia entre ellas y en algunos casos, con sólo tres días de diferencia entre un partido y otro. Así, el equipo femenil de Xolos viajó a Veracruz en la Jornada 2, después de una semana regresó al centro del país para jugar ante Pachuca y tres días después se trasladó a Puebla, para enfrentar a Lobos.

Jugadoras de la Liga MX Femenil indican que Pachuca, Puebla y Pumas realizan sus desplazamientos en autobús y sólo toman un avión cuando juegan en Tijuana.

Los equipos de esta Liga realizan sus concentraciones antes de los juegos, algo distinto a los equipos varoniles, que en los encuentros de visitante viajan un día antes a la ciudad sede.

“Se busca la comodidad de las jugadoras y se viaja un día antes, para llegar al hotel, concentrar unas horas y al otro día jugar, o ese día o unas horas después”, señala Karime Abud, jugadora de los Pumas durante los primeros tres torneos del femenil.

La delantera que actualmente se encuentra sin equipo, explica que el viaje más largo por vía terrestre que realizó en Pumas fue a Veracruz, con duración de cinco horas. Después de los trayectos en autobús, las jugadoras se someten a sesiones de entrenamiento regenerativo. En viajes a ciudades como Pachuca, Puebla y Toluca, el equipo llega unas horas antes del encuentro, come en la ciudad y regresa el mismo día del juego.

Veracruz sólo realiza viajes por vía terrestre. Los equipos del norte del país, además de Xolos, son los que más distancia recorren; mientras que la cercanía de los equipos de la Ciudad de México, Hidalgo, Puebla y Veracruz, los hace realizar viajes por vía terrestre. Los clubes del Bajío y la parte occidente, León, Necaxa, Atlas y Guadalajara, son los que menos distancia recorren para jugar de visitantes.