Después de cinco años a la sombra de Josep Guardiola, Tito Vilanova inició su camino como entrenador del Barcelona, en una rueda de prensa en la que evitó entrar en polémicas con el eterno rival de Madrid y se marcó como objetivo ganar la Liga o la Liga de Campeones.

Vilanova dijo que respetará la filosofía de futbol ofensivo que aplicó Guardiola en los últimos cuatro años y que llevó al Barsa a ganar 14 de 19 títulos posibles.

El peso de la herencia recibida y de las cinco temporadas como segundo de Guardiola una en el filial y cuatro en el primer equipo parecen no incomodar al nuevo técnico, quien admitió que recuperar la corona de la Liga o de la Liga de Campeones sería "bueno" en su año de debut.

"Soy consciente de la dificultad, de que la gente quiere seguir ganando, pero estamos aquí para trabajar", dijo Vilanova, acompañado por el director deportivo del club, Andoni Zubizarreta.

Todos los títulos son importantes, no quisiera destacar alguno pero la Liga es el de la regularidad y la Liga de Campeones el que todo el mundo sale a ganar. Si pudiéramos ganar uno de estos dos sería bueno", añadió.

Una prueba de que Vilanova quiere respetar la fórmula del éxito fue su intención de seguir contando con jóvenes talentos y de la cantera y los elogios que dedicó a Lionel Messi, dos de las piedras angulares de la era Guardiola.

Messi ha tenido mucho peso por la cantidad de goles que ha marcado", dijo Vilanova. "Ha tenido mucha progresión, ha mejorado y creo que aún está en edad de hacerlo".

"Ha marcado muchos goles con la derecha y de cabeza, cada día le veo un jugador más completo e incluso a nivel defensivo ayuda mucho al equipo", agregó.

Sobre la plantilla, Vilanova aseguró que espera reforzarse con un defensa central que pueda también funcionar como pivote defensivo en el medio campo. En ese sentido, la prensa local especula con el fichaje del joven internacional español del Athletic de Bilbao Javi Martínez.

Preguntado por el Madrid, Vilanova dijo que espera tener una buena relación con el portugués José Mourinho, con el que protagonizó un sonado incidente en la Supercopa de España hace un año.

En el partido de vuelta del torneo en el Nou Camp, Mourinho metió el dedo en el ojo de Vilanova, que respondió a la agresión golpeando al portugués en la cabeza.

"El castigo más grande que tendremos los dos serán estas imágenes, que durante muchos años las verá la gente", aseguró.

Ambos se verán las caras en una nueva edición de la Supercopa, que se disputará el 23 y el 30 de agosto.

"Sería bueno empezar ganando la Supercopa pero también se lo parecerá al Madrid, no hay diferencias. Todos tenemos ganas de ganar", señaló.