De los 82 extranjeros que actuaron en el Torneo Clausura 2011 de la Primera División, el paraguayo Darío Verón es el más exitoso al conquistar la cuarta corona con Pumas de la UNAM, mientras que el argentino Pablo Quattrocchi tiene la desgracia de descender por segunda vez con Necaxa.

Durante el campeonato mexicano jugaron 27 futbolistas procedentes de Argentina, 12 de Colombia, 11 de Uruguay, siete de Chile y Ecuador, seis de Paraguay, cinco de Brasil, dos de Perú y uno de Costa Rica, Honduras, Panamá, Venezuela y Estados Unidos.

Desde su llegada a Pumas de la UNAM, en el verano del 2003, el también defensa de la selección guaraní es uno de los jugadores foráneos más rentables en el futbol mexicano y prueba de ello es haber dado el pasado domingo la vuelta de los campeones en la cancha del estadio Olímpico Universitario, tras el triunfo por 2-1 sobre Morelia.

El también paraguayo Dante López y el argentino Martín Bravo, sin ser goleadores que den miedo a las defensivas, levantaron con Pumas de la UNAM la segunda copa del campeonato mexicano.

Si bien muchos de los extranjeros mantuvieron su continuidad en este torneo, el peruano Wilmer Aguirre destacó porque en su primera temporada marcó 10 goles con el uniforme de San Luis. Esa cifra también fue alcanzada por el chileno Héctor Raúl Mancilla (Tigres) y Emanuel Villa (Cruz Azul).

Otro que hizo su debut en el máximo circuito es el uruguayo Carlos Bueno, quien marcó nueve goles con Gallos Blancos de Querétaro.

Para este torneo se dio una fiebre de jugadores ecuatorianos en el futbol mexicano con el arribo de Joao Rojas, quien resultó subcampeón con Morelia, Félix Borja (Puebla), Christian Suárez (Necaxa) y Jaime Ayoví (Toluca), quienes destacaron.

A pesar de ser un extraordinario defensa y líder de Necaxa, el argentino Pablo Quattrocchi tuvo la desgracia de vivir un segundo descenso consecutivo con Rayos, y también es uno de los foráneos más rentables desde que llegó en el 2004.

EISS