Lilian Thuram nació a 6,731 kilómetros de la capital del país al que defendió en 142 partidos. Ningún jugador ha vestido más veces la camiseta francesa que el defensa central que, según el discurso del sector conservador de Francia, representa a minorías, franceses de segunda o tercera generación, inmigrantes.

Thuram nació en Isla de Guadalupe, un archipiélago de 1,628 kilómetros cuadrados, en el Mar Caribe. El territorio con influencia francesa desde el siglo XVII es una de las regiones que sigue contribuyendo al país europeo.

Hubo una emoción positiva en torno al equipo de Francia, sobre la composición de la selección , recordó hace unos meses Lilian Thuram sobre la generación campeona de 1998, compuesta en 65% por jugadores de origen o ascendencia distinta al país galo.

Se plantearon dos cuestiones. ¿Cómo es posible que un equipo multicolor y multirreligioso consiguiera ganar unido?, y ¿por qué esto no ocurre en otros ámbitos en Francia? , agregaba el futbolista a un medio español.

La selección de Francia es el equipo más diverso, según el origen o raíces de sus jugadores, de la Eurocopa 2016. Del plantel de 23 futbolistas, 18 tienen lazos más allá de territorio francés, desde la Isla Reunión en el Océano Índico, hasta Guadalupe, República Democrática del Congo, Malí, Polonia y España.

Según una investigación del diario británico The Telegraph, uno de cada tres futbolistas de la Eurocopa 2016 podría defender a otro representativo nacional, ya sea por nacimiento, ascendencia genealógica (de padres o abuelos) y hasta por doble nacionalidad.

Además, de acuerdo con un recuento de El Economista, 71 futbolistas de las ocho selecciones que participarán en cuartos de final del torneo europeo tienen lazos sanguíneos más allá de las fronteras de sus respectivos países.

Futbolistas nacidos en Brasil, que defienden las playeras de Italia o Portugal. Nietos de migrantes vietnamitas que llegaron a Francia en busca de oportunidades y refugiados africanos, europeos orientales exiliados por conflictos armados, integran las plantillas de los equipos.

Francia (18), Bélgica (13) y Portugal (12) son las selecciones compuestas por la mayor cantidad de futbolistas inmigrantes o con ascendencia extranjera. Las ocho selecciones cuartofinalistas tienen al menos un futbolistas con origen o raíces ajenas al país que representan.

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De los ciudadanos británicos, 51.9% votó en favor de abandonar la comunidad europea, el Brexit se había impuesto sobre el deseo de mantener la convivencia continental.

La inmigración se convirtió en el elefante en la habitación, como describieron analistas internacionales sobre los motivos del triunfo separatista británico. Las encuestas de salida indicaron que 76% de las personas expresó que el ritmo de inmigración era demasiado alto para el país, que los migrantes afectarían sus opciones de bienestar en el futuro.

La mitad de los votantes comentó que tras la salida del Reino Unido de la comunidad europea los niveles de inmigración se reducirían en su nación.

Tras la ausencia de Karim Benzema en la lista final para la Eurocopa 2016, el futbolista argumentó que Didier Deschamps cedió a las peticiones del sector conservador de la sociedad francesa. Aunque el propio técnico francés negó las acusaciones y el jugador mantiene una sanción por extorsión a un compañero de selección.

Cifras de la organización Maisons des Potes, indica que Francia y el Reino Unido son naciones más racistas que, por ejemplo, España.

Y es que el multiculturalismo de algunas naciones europeas, reflejado en su selección nacional, responde a un tema de compromisos coloniales, a la influencia que no termina de acabarse en los territorios dominados.

Por ejemplo: Samuel Umiti nació en Camerún, pero con dos años de edad llego con su familia a Lyon. Los padres de N’Kolo Kanté y Moussa Sissoko son originarios de Malí, sus hijos son la primera generación de franceses con ascendencia africana de la familia.

Malí y Camerún pertenecieron al imperio colonial francés, que dominó el noreste africano.

Los mismo pasa con Bélgica y el Congo Belga, ahora República Democrática del Congo, sitio que vio nacer a Christian Benteke y Romelu Lukaku, delanteros de los Diablos Rojos.

Incluso Islandia, la sensación de la Eurocopa 2016, tiene en Kari Arnason al único futbolista migrante de su selección. El mediocampista nación en Gotemburgo, Suecia, pero sus padres son islandeses.

El futbol es el crisol de culturas y algunos países siguen gozando de años de dominación y colonialismo sobre territorios a cientos de kilómetros de distancia.