Los infartos y las muertes súbitas en el futbol siguen siendo una incógnita para los médicos en todo el mundo. La prueba es el reciente caso de Christian Eriksen en la Eurocopa, pues siendo un jugador de la selección de Dinamarca y con paso en clubes de Italia e Inglaterra, países con avanzada tecnología, nadie pudo prever su desvanecimiento.

En México se presentó un caso similar en septiembre de 2019, cuando la jugadora Ivonne Santillán, del Atlético de San Luis, se desvaneció en un juego ante Pumas, aunque el club informó que se trató de una hipoglucemia clínica (baja del nivel de azúcar en la sangre) y ella se recuperó.

Pero otros casos relacionados con México tuvieron un desenlace fatal, como Antonio De Nigris, Christian Benítez o Miguel Calero. Aunque ellos no se desvanecieron sobre los campos mexicanos, sus fallecimientos sí estuvieron vinculados a problemas cardiacos.

“Algo con lo que no hemos podido, en ninguna parte del mundo, como médicos del deporte o cardiólogos, es la muerte súbita en la actividad física y no solo en el futbol. Es un tema de investigación que está en desarrollo, la medicina del deporte tiene 50 años de existencia, tiene muy poco. Aún estamos en desarrollo de cómo detectar más a tiempo estas cosas, porque ahorita la tecnología nos está limitando”, describe el doctor Bernardino Sáinz a El Economista.

Sáinz tiene un posgrado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad del Futbol de Pachuca y fue jefe médico de las fuerzas básicas del club León durante cuatro años. En esa trayectoria ha visto los avances en materia de medicina con respecto a los futbolistas de México, así como las cosas que aún faltan por hacer.

Pruebas en campo, diferentes a las de pretemporada

“La única forma en la que pudiéramos detectar al 100% este tipo de problemas (como el caso Eriksen) es ver cómo se comporta el corazón en el juego y hasta ahora es muy difícil, imposible prácticamente porque tendríamos que monitorear su corazón durante el juego y si no lo hacemos ahora con los aparatos GPS es porque simplemente no se puede: se rompen, se barren o se dañan con la lluvia”.

El doctor explica que todos los clubes de la Liga MX se basan en lineamientos de asociaciones nacionales e internacionales de cardiología, así como en protocolos FIFA, para realizar los estudios más completos posibles durante las pretemporadas y encontrar anomalías que son detectables.

Dichos estudios, con bandas ergométricas conectadas a softwares especiales, miden el comportamiento del corazón ante diferentes variables; son utilizados en los centros médicos más destacados del futbol mexicano, como en Pachuca, León, Toluca y Monterrey, resalta el especialista.

Para la temporada 2020-21, la Liga MX implementó la tecnología Nuubo en Primera División, Femenil y categorías inferiores para detectar anomalías cardiacas, incluyendo pruebas en reposo, contó a este diario, Víctor Guevara, Director de Operaciones, Competiciones y Desarrollo de la liga.

“La liga sí está abierta a apoyar en estos temas, incluso en las instalaciones de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) en Toluca sí les dan cursos de preparación para el uso de GPS a los entrenadores”, menciona el médico, aunque insiste en que la detección de problemas más serios necesita el monitoreo de jugadores en partido, pues ahí hay otros factores que no se pueden percibir en los exámenes de pretemporada.

“Las situaciones ya durante un partido son muy diferentes: los jugadores se estresan más, el rival te exige más, las presiones del entrenador, de los mismos compañeros, que tuviste otros juegos, el tema de hidratación. El primer factor de riesgo es la deshidratación y eso se desencadena del sobre entrenamiento, si están descansando o comiendo bien o del uso de suplementos que dañan al riñón”.

También explica que los GPS que se utilizan en la actualidad sí son buenos porque ayudan a medir la frecuencia cardiaca, pero eso “es insuficiente porque no es un indicador de patologías (como la de Eriksen)”.

Describe que un estudio completo en alto rendimiento incluye más factores que la frecuencia cardiaca: tensión arterial; adaptaciones anatómicas y fisiológicas del corazón, pulmones y músculos; tests de velocidad y de salto; adaptabilidad de consumo de energía; crecimiento muscular, entre otros, dependiendo de cada deporte.

“Sí puede ser útil (el uso del GPS) en la liga, pero lo que deben empezar a hacer es tomar esos datos no nada más como claves para el entrenamiento, sino cruzar variables de frecuencia cardiaca con temas como la deshidratación y otras (...) El GPS hay que usarlo, pero el chiste no es nada más eso, sino empezar a hacer estudios que podamos correlacionar durante la competencia; esos datos deben ser más para la medicina del deporte y los agarran más para la preparación física”.

Sobre el Covid-19 y los protocolos existentes

Tras el caso Eriksen, el médico aclara que aún no existen investigaciones suficientes para confirmar que haya sido una consecuencia del covid-19. Y sobre los calendarios sobrecargados menciona que, más que eso, el ritmo del futbol ha cambiado: “La única realidad a nivel mundial es que el futbol ha evolucionado en los últimos 10 o 15 años, siendo más dinámico, fuerte, rápido, y con exigencias más grandes”. De 2003 a la fecha se han registrado al menos 12 muertes súbitas en el futbol de Europa, Asia, África y América.

De acuerdo con el doctor Sanjay Sharma, de la Sociedad Europea de Cardiología del Deporte, en los casos de muerte súbita que se han visto “solo el 20 % de jugadores presentan síntomas visibles, para el otro 80 % el primer síntoma es la muerte”.

Sobre los protocolos existentes en la Liga MX en caso de que un jugador se desvanezca, el doctor Sáinz señala que todos los partidos cuentan con un desfibrilador, aunque falta mayor especialización: “Hay mucho médico en el sector del futbol mexicano que no es médico del deporte, que ni siquiera tiene un curso, y no es que sean malos, su experiencia es muy buena, pero ante este tipo de problemas se tienen que actualizar”.

El especialista concluye: “Si ahorita no podemos detectar los problemas, lo mínimo que tienes que hacer es estar preparado para estas situaciones y adelantarte. Es fundamental y obligación que los médicos estén preparados y tengan el desfibrilador en todos los partidos, eso sí salva vidas. La parte médica debería ser más escuchada, ser la que manda, como en Estados Unidos, pero acá lamentablemente no es así”.

fredi.figueroa@eleconomista.mx