Corinthians buscará ante Chelsea redimir el jogo bonito, luego de dominar las tres primeras ediciones del Mundial de Clubes. Han pasado cinco ediciones en las que el futbol carioca ha perdido competitividad ante los rivales de la UEFA. La final del domingo enfrenta al cuarto mejor equipo del ranking de la Federación Internacional de Historia y Estadística del Futbol (IFFHS, por su sigla en inglés), ante el octavo, Corinthians.

Tras disputarse ocho ediciones del torneo, tres equipos de Conmebol han salido campeones, todos brasileños, el resto han sido de UEFA; en tres enfrentamientos directos por el Mundial de Clubes entre europeos y brasileños, el saldo favorece a los amazónicos con dos triunfos, el 2005 y el 2006 sobre Liverpool y Barcelona, por una victoria de europeos (Barcelona), la edición pasada ante Santos.

Corinthians fue campeón de la primera edición al imponerse en penales 4-3 sobre Vasco da Gama. Para entonces, la Liga brasileña era la cuarta más competitiva, según el ranking IFFHS, sus dos equipos llegaron a la final, mientras Manchester United asistía al certamen ostentando el título de Champions League, pero quedó marginado en fase de grupos pese a participar en la segunda Liga más competida.

En el 2005, Sao Paulo ganó la final, 1-0, del Mundial de Clubes ante el mejor club de la Liga más competida del año, Liverpool, lideraba la lista con 317 puntos; el equipo brasileño compartía la séptima posición con Olympique de Lyon y jugaba en la sexta liga mejor calificada.

Un año después, Barcelona llegaba como favorito para llevarse el cetro, al ser campeón de Europa y, ocupando la quinta plaza del ranking, competía en la segunda mejor Liga; Inter de Porto Alegre jugaba en la quinta Liga de la lista y estaba cuatro escalones debajo del equipo español. En la final, el club brasileño se impuso 1-0 sobre Barsa.

En los ultimos seis años, los equipos amazónicos experimentaron quedar fuera, por primera ocasión, de una final del Mundial y recibieron un duro golpe tras la derrota de Santos y su promesa Neymar, al caer 4-0 ante Barcelona y su generación maravilla. La final ante Chelsea es una nueva oportunidad de mostrar que la picardía brasileña es antídoto a la clase y orden europeo.

Chelsea cumple el trámite ante Rayados

El Chelsea cumplió los pronósticos y se impuso con facilidad al Monterrey (3-1), en Yokohama, con tantos de Juan Mata, Fernando Torres y del mexicano Darvin Chávez en contra, y jugará el domingo la final del Mundial de Clubes contra los brasileños del Corinthians. Aldo de Nigris marcó al minuto 91 el tanto del honor.