“Tenemos que reestructurar el negocio”, pronuncia primero el comisionado de Beisbol Profesional del Caribe (CBPC), Juan Francisco Puello. Es la respuesta a: ¿cuál es el secreto para que un evento legendario como la Serie del Caribe ataque a las nuevas generaciones?

A los 73 años de edad es posible rejuvenecer la imagen del torneo de béisbol más antiguo de la región. El siguiente paso de la Confederación es presentar el rediseño de su logo con una nueva definición de marca que mira hacia las generaciones que aún no alcanzan los 35 años de edad.

“Queremos trabajar con los millennials y las generaciones por debajo. Para que el evento pueda llegar tenemos que dar un vuelco de mentalidad, si no cambiamos no podremos llegar. Cambiar la manera en cómo vemos el juego de beisbol, hay que darle una visión moderna en la televisión y espectáculo que se celebra. Si cambiamos las estructuras de la Serie en un mes que no sea enero o febrero tendremos una cantidad de jugadores establecidos en el big show. La fanaticada espera los cambios”, afirma el comisionado.

El 2018 marcó el primer parteaguas de la reestructuración. Ramon Ruiz Meyemberg, director de marca de la CBPC, explica a este diario que antes de ese año no existía data para atender el tema de ventas y propuestas a las ligas y patrocinios. Desde entonces, quienes mueven las decisiones de la Serie del Caribe identificaron la necesidad de estudiar también a sus aficionados en los diferentes mercados donde llegan.

A mediados del 2022 la Serie del Caribe presentará su nuevo rostro y no sólo eso, con el acuerdo con New Era, la marca del torneo pretende generar merchandising diferenciado a los productos que usan los nombres de las sedes. El sitio web del torneo no tiene actualmente comercio electrónico, los productos se venden a través de las plataformas del equipo del país anfitrión. Cabe destacar que las ganancias por este concepto son para la sede y a partir de este año, la Confederación implementó un mecanismo para comercializar espacios dentro de la Serie del Caribe, bajo un acuerdo de uso-pago a la sede. 

“El logo tendrá una definición más apegada a la nueva realidad como producto, estructura y evento. Ya quedó aprobado por los presidentes de nuestras ligas y estamos en el momento del rediseño hacia la aspiración actual de la Serie del Caribe. Que sea un evento inclusivo, abierto, joven y moderno, manteniendo el mensaje de los años que tenemos de experiencia”, específica el director de la marca.

Entre otros nuevos enfoques de negocio, a partir de este año la Serie del Caribe llegó a acuerdos con entes de comercialización en Estados Unidos, Sudamérica y México, con el interés de tener paquetes nacionales que ahora integren a la marca (SC) en todos los equipos que participen en la sede  “con productos que permanezcan más allá de una sede. Aunque el covid complicó las cosas, anualmente tenemos una docena de marcas que siempre están presentes”.

¿Es caro anunciarse en la Serie del Caribe? 

El presidente de los Venados de Mazatlán, Ismael Barros dijo a este medio que en el evento hay unos 15 patrocinios participando incluyendo medios de publicidad, y sí, “es más caro patrocinar en una Serie del Caribe que en la LMP, pero en esta edición aplicamos descuentos por el panorama económico ante el Covid". Pudo conocer este medio que a una marca por anunciarse en el evento a través de la Confederación, le cuesta en promedio entre 35,000 a 45,000 dólares. 

Terreno conocido

De los seis países en activo en la edición 2021, la Confederación estima que al sumar a los fanáticos al beisbol de la Serie del Caribe podrían contar con una base de 80 millones de aficionados, sin olvidar al público latino en Estados Unidos. México es el mercado donde se hacen los esfuerzos más importantes de comercialización. La Confederación identifica que el 30% de la población que gusta de los deportes sigue de alguna manera el beisbol, fans que se concentran en las costas, en el noroeste y sureste. Nuestro país ha sido sede de la Serie en 15 ocasiones. 

Sobre Colombia, Ramón Ruiz menciona que desde hace tres años empezaron un proceso de transformación que permitió su incorporación por primera vez en la Serie del Caribe en el 2020. En Venezuela, “lo que más se consume es el beisbol”, pero la situación económica ha deprimido el mercado que por años fue fundamental y lideró comercialmente el desarrollo de la pelota profesional del Caribe. En Puerto Rico y Dominicana el beis es fundamental aunque poblacionalmente son mercados más chicos. 

¿Qué falta para la internacionalización de la Serie del Caribe?  

“Desde hace tres años se inició un proceso de reestructuración al interior de la Confederación para apuntar a otros mercados. Uno, renovamos nuestra asociación con Media Pro International que es la empresa que comercializa los derechos de TV y lo hicimos con un contrato que colocara el producto más allá de nuestra región. Dos, estamos haciendo cambios y tenemos cuatro naciones del continente que quisieran estar en la Serie del Caribe e incluso sabemos que hay interés de Asia por tener algún tipo de representación, pero antes de llegar a esa parte tenemos que completar los cambios a mediano plazo tanto para la Confederación dueña de la marca, como para el torneo”.

En lo digital, Ramón Ruiz niega la posibilidad de crear una OTT, pero sí busca fortalecer el trabajo con las apps, en las que la gente pueda predecir resultados, tener premios a través de patrocinios: “el año que viene prevemos el estreno de dos aplicaciones".

Protocolo unificado para la organización

Los pasos para organizar un evento que cuesta unos 4 millones de dólares (en cifra estimada por el Comisionado Francisco Puello) tiene ahora un Manual de protocolos. Este es uno de los cambios de la reestructuración. Desde el evento de Guadalajara 2018 a la fecha, las sedes deberán practicar lineamientos desde la recepción de las delegaciones que compiten, los usos de la marca, formas de difusión, entre otros detalles.

Por lineamientos de la Confederación, la sede puede ceder a un tercero o comercializador los costos, es decir, pagar cosas como viáticos, hospedaje de todos los jugadores, traslados e incluso apoyo a la nómina de los jugadores que participan.

“Estamos formando un equipo de difusión y mercadeo que no teníamos hace cuatro años, queremos que esté fortalecido a más tardar el próximo año”, señala Ramón Ruiz.

marisol.rojas@eleconomista.mx