En la Serie A de Italia la historia ya se escribe diferente. En la década de los 90 del siglo pasado, era la mejor del mundo de acuerdo con la IFFHS y la UEFA. Hoy ha sido relegada a la cuarta posición por las ligas española, inglesa y alemana; además, con el torneo portugués y francés al acecho. Es evidente que ya tampoco tiene astros futbolísticos; el último fue Zinedine Zidane, hasta el 2001.

El campeonato dominaba el viejo continente; hoy no es más que la competencia que lucha por recuperar el lugar para los clubes que le ha quitado la Bundesliga alemana, para participar en las máximas competiciones europeas.

Los problemas de arreglos de partidos -que obligaron al descenso a Juventus y que ahora tienen bajo a investigación a más de 30 futbolistas-, además de los precios estratosféricos que pagan en España e Inglaterra por los futbolistas son apenas algunos de los motivos por el cual Calcio ha perdido poder.

Lejos de los títulos europeos

El futbol italiano se aleja cada vez más de las competiciones europeas, en los últimos 10 años, en Europa League y Champions League, sólo ha puesto a uno de sus clubes en cuatro de 20 finales.

Ya no existe aquel Calcio que de 1990 al 2000 impuso a uno de sus clubes en siete de 10 finales de la Liga de Campeones y se coronó en tres ocasiones. Desde entonces a la fecha sólo hay un conjunto italiano en cuatro finales de 11, y en la Europa League su situación es aún más grave pues, en los últimos 10 años, no se ha visto un sólo equipo italiano como finalista.

Dicha situación se ve reflejada en el ranking de rendimiento de las ligas de la UEFA, ya que lleva los últimos cinco años en el cuarto lugar. Incluso en el 2009 fue superada por la Liga de Ucrania; en el 2011, por la Liga Sagres, de Portugal, y el 2012, por Holanda.

Pocos millones, menos fichajes

Ya no más Lothar Matthäus, Marco van Basten, Jürgen Klinsmann o Roberto Baggio. Lo dijo Franz Beckenbauer: Antes, todo jugador quería jugar en la Serie A pero eso es cosa del pasado. Ya no es así . Las transferencias más costosas de jugadores se hacen entre los propios clubes italianos.

Tal fue el caso de Gianluigi Buffon el más alto fichaje en los últimos 10 años.

El guardameta pasó en el 2002 de Parma a Juventus de Turín por 54.2 millones de euros. Justo Juve fue uno de los cinco clubes europeos que más gastó en fichajes este año, pero Palermo y Udinese Calcio fueron dos de los cinco equipos que más ingresaron por venta de jugadores.

llanely.rangel@eleconomista.mx