El 26 de octubre de 1981, las hermanas Venus, Lyndrea, Yetunde e Isha esperaban en casa de su abuela una “gran noticia”: tener, al fin, un hermanito. Pero no fue así. Llegó a casa una niña de 4.7 kilogramos que se acostumbró a hacer berrinches para salirse con la suya: “Siempre tenía que ganar, no importa si era un concurso de talentos. Hasta hoy, odia perder”, contó la madre a ESPN.

Así llegó al mundo Serena Williams, quien actualmente se encuentra a dos triunfos de empatar a Margaret Court como la mujer con más títulos en la historia del tenis (24) y que es la segunda atleta femenina mejor pagada del mundo, con más de 36 millones de dólares anuales (Forbes, 2020).

Empezó el 2021 venciendo a la rumana Simona Halep (ranking #2 de WTA) en cuartos de final del Australian Open y se clasificó a su novena semifinal en este torneo; este triunfo fue el número 362 en Grand Slams, récord que solo poseen ella y Roger Federer.

Serena acumula siete títulos del Abierto de Australia desde 2003 (último en 2017) y es el Grand Slam que más veces ha ganado junto a Wimbledon; en 23 años compitiendo en estos majors, ha ganado 23 títulos y ya superó a Steffi Graff (22) como la más ganadora en la era Open.

Aún se encuentra a un título del récord histórico de Margaret Court, quien se retiró en 1977, hace más de cuarenta años. Pero para llegar a ese mérito, Williams deberá vencer a la japonesa Naomi Osaka en semifinales (atleta femenina mejor pagada del mundo en 2020 con 37.4 millones de dólares anuales en ingresos) y esperar rival para la final entre Ashleigh Barty (ranking #1 de WTA), Jennifer Brady (#24), Karolina Muchova (#27) y Jessica Pegula (#61).

Por llegar a semifinales del Australian Open 2021, Serena ya agregó 660,875 dólares a su fortuna, y podría embolsarse 2.1 millones más si obtiene su histórico título 24. Según cifras de la WTA (Asociación Mundial de Tenis Femenino, por sus siglas en inglés), ha lo largo de su carrera ha recibido 92.54 millones de dólares en premios, que ha sabido invertir para magnificar sus ingresos.

Diversos ‘raquetazos’ en el mundo empresarial

“Soy la gastadora más aburrida de todos los tiempos”, dijo Serena en una entrevista con la revista People. Ahí mismo, refiere que es más importante “invertir que gastar”, y lo ha logrado: Su fortuna actual está tasada en 225 millones de dólares, una tercera parte de lo que ha conseguido la cantante Rihanna, de acuerdo al ranking ‘Las mujeres más ricas de Estados Unidos que se hicieron a sí mismas’, de Forbes (2020).

En 2014, la oriunda de Michigan creó Serena Ventures, una firma de capital que ha impulsado a más de 30 startups incluso en Sillicon Valley, entre las que se encuentran marcas como Billie, The Wing, Lola y Daily Harvest. De acuerdo a Essentially Sports, el 60% de las empresas en las que Serena ha invertido son mujeres y empresas emergentes lideradas por minorías.

“El éxito de toda mujer debería ser la inspiración para otra. Deberíamos levantarnos la una a la otra. Hay que asegurarnos de ser muy valientes, fuertes, extremadamente amables y, sobre todo, humildes”, le dijo Serena a la revista Entrepreneur.

Ya en 2018, creó S by Serena, una línea de ropa que se comercializa electrónicamente y en la que también da preferencia a las mujeres de color y a minorías.

Actualmente también es miembro de la Junta Directiva de Poshmark (tienda de ropa e-commerce de segunda mano) y de SurveyMonkey (líder de creación de encuestas en línea en EU), tiene una línea de joyería con su nombre e inversiones en el café Kopi Kenangan de Indonesia, junto al cantante de rap Jay-Z. Además, desde agosto de 2009, Serena y su hermana Venus se convirtieron en accionistas de los Miami Dolphins de la NFL.

En cuestión de patrocinios, Serena Williams recibe alrededor de 32 millones de dólares anuales por convenios con marcas como Nike, Gatorade, Beats y Procter&Gamble y junto a su esposo, el empresario Alexis Ohanian, tiene acciones en Angel City, equipo de futbol de la Liga Femenil de Estados Unidos, al igual que la actriz Natalie Portman.

La niña que nació 4.7 kilogramos al nacer y que se convirtió en la consentida de la familia Williams ya creció y no solo en el físico. Creció en el mundo empresarial y está a dos triunfos de convertirse en una de las más grandes en la historia del tenis.

fredi.figueroa@eleconomista.mx