Cuando Atlante cayó en casa 4-1 ante Cruz Azul en la jornada seis del torneo nadie le daba posibilidades de salvarse y estaba enfilado a descender. En aquel duelo, los dirigidos por Pablo Marini se cansaron de generar oportunidades de gol sin encontrar la contundencia, además de que recibieron goles en los primeros segundos de cada tiempo. Cualquier intento parecía inútil en Cancún, con un plantel que era rebasado por la presión e incapaz de ganar en casa.

A un mes de distancia, los azulgranas han ganado tres de cuatro partidos, sumaron en las cuatro semanas de competencia y se pusieron a tres puntos de Atlas en su lucha por evitar perder la categoría con 15 puntos en la tabla general, luego de golear 4-2 a Gallos Blancos.

Mauricio Romero, capitán del equipo del pueblo, habló con El Economista y destacó la importancia de levantar la cara de manera inmediata tras ser arrollados por la Máquina.

Siempre es importante reponerse ante una derrota y más en esta situación en la que los golpes anímicos duelen más. Creo que es muy importante cómo el equipo se sacó de la cabeza ese partido para enfrentar los que venían , mencionó el zaguero naturalizado mexicano.

Romero enfatizó en la fortaleza mental del grupo, pero también dijo que están conscientes de que lo importante ahora es mantenerse así hasta el final para poder sumar en todos los partidos, ya que un triunfo no significa nada, sólo se gana en confianza. Sabemos que seguimos vivos y que quedan cosas para seguir soñando .

Tras ser cuestionado sobre cuáles fueron las claves para sobreponerse a un duro inicio y ahora tener más cerca que nunca al Atlas, Mauricio refirió que en Atlante hay un grupo de buenas personas comprometidas, porque no es fácil llegar a un club en esta situación. Cuando uno llega a un club con peligro de descender es porque tiene ganas de trabajar , sentenció.

Sobre lo estrictamente futbolístico, Mauricio aceptó que tras recibir goles de vestidor en distintos partidos hablaron fuerte para saltar atentos a la cancha, guardar el cero en su portería y así poder darle mayor confianza a la gente de ataque. Es importante guardar un equilibrio y después esperar, porque en cualquier momento el equipo puede convertir .

Finalmente, aunque sabe que faltan siete partidos en los que deberán de mantener la intensidad y concentración y en los que estarán obligados a sumar el capitán de los Potros compartió que cada día se visualiza al final de la temporada junto al resto del plantel festejando la salvación.

Yo me imagino al final del torneo festejando, abrazándome con mis compañeros luego de haber logrado el objetivo. Por supuesto que todavía queda un largo camino, pero tengo esa imagen siempre presente. Trato de visualizar esa situación para que al final se pueda dar y uno se pueda ilusionar , concluyó.

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