Éxito. Es la palabra que se asocia al siete veces campeón de la Fórmula Uno Michael Schumacher, quien en el 2012 dejó de practicar una de sus grandes pasiones: el automovilismo. La fama que adquirió durante los 21 años que compitió en las carreras contribuyó a que la marca que construyó el ex piloto alemán tenga un valor de 1,257.6 millones de dólares, aproximadamente.

Schumacher, de 45 años, permanece desde hace dos semanas bajo un coma inducido a causa del accidente que sufrió mientras esquiaba en los Alpes franceses. De acuerdo con el Daily Mail, en el 2010, el Käiser realizó su testamento. Su principal motivación: los accidentes que pueden ocurrir en nuestro día a día .

El ex piloto originario de Hürth-Hermülheim, Alemania, estuvo con las escuderías Benetton (1991-1995); Ferrari (1996-2006) y Mercedes (2010-2012). Con su primer equipo se coronó en dos ocasiones.

En la década que compitió bajo las órdenes de la escudería italiana, su sueldo fue de 43 millones de dólares al año y mantuvo el dominio del podio del 2000 al 2004. En ese último año, la agencia alemana SID lo colocó como el segundo atleta con mayores ganancias, ya que su ingreso era de 88.9 millones de dólares al año.

Mientras que, a su regreso a la F1, la empresa alemana desembolsó durante dos años la cantidad de 9.5 millones de billetes verdes anuales.

Así, en el listado de Forbes de los atletas mejor pagados del 2012, el Käiser tenía ingresos totales por 30 millones de dólares. A principios de año, Mercedes lo nombró embajador y miembro del equipo de desarrollo de sistemas de seguridad.

Los onerosos sueldos que recibió mientras se mantuvo activo permitieron que adquiriera una mansión cerca del Lago Lemán, con un costo de 35 millones de dólares y una más en Villa La Chenai.

Asimismo, es propietario de una parte de la isla The World, que fue un regalo de 7 millones de dólares del ministro de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Rashid Al Maktum.

Otro de sus obsequios es el Ferrari FXX, auto del que se fabricaron sólo 30. La firma italiana le dio uno a Schumacher cuando se retiró. También posee un Fiat 500 Abarth, un Fiat Croma y un jet privado Falcon 200.

Sponsors incrementaron ?su valor de marca

Sus ganancias no sólo las obtuvo dentro de las pistas de carreras, sino también sacó provecho de su imagen para hacerse de diversos patrocinios, el último concretado en agosto del 2013, cuando firmó un contrato por siete años con la compañía de servicios financieros Deutsche Vermögensberatung, el cual tuvo un valor de 28.6 millones de dólares en total.

Su imagen y nombre fueron utilizados también para líneas de zapatos y relojes, que tuvieron como característica su edición limitada.

La marca de relojes de lujo Audemars Piguet lo nombró embajador de la marca en el 2010; dos años después, lanzó la línea Michael Schumacher del Royal Oak Offshore, de las que hizo tres variantes: titanio, con un precio de 42,500 dólares, limitado a 1,000 piezas; oro rosa, de 18 quilates, con precio de 75,000 dólares y 500 piezas fabricadas, y el de platino, con 100 piezas y con un precio de 10,000 dólares. La venta de los relojes significaría un total de 81 millones de dólares.

El heptacampeón de la Formula Uno se involucró en la fabricación de calzado de la línea de lujo MSome, la cual se dio a conocer en el 2011. Del Starboort se comercializaron 88 pares por un precio de 6,836 dólares y The Trilogy Box fue limitado a 888 unidades, por 4,101 dólares, con tres pares de zapatos.

Las ventas significarían para la marca 4 millones 243,256 dólares. De las ganancias que se generaron para ambas marcas, se desconoce si tendrían algún impacto económico para Schumacher.

Las causas que realmente importan

Pero Schumacher no sólo explotó su imagen en términos comerciales. El Käiser ha sido un ejemplo no sólo como atleta, sino como persona, imagen que seguramente fue la base para fortalecer acuerdos comerciales con sus diferentes patrocinadores.

En el 2012, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por su sigla en inglés) lo nombró embajador del deporte y la educación de la organización a la que donó 2 millones de dólares. Además, colaboró con diversas causas en países como Senegal, Sarajevo y Perú.

En el 2004, Michael Schumacher donó 9.5 millones de dólares para los damnificados del tsunami.

Schumi también es embajador para UNICEF y de German Red Cross (la Cruz Roja alemana); el ex piloto alemán refirió que su fama le ayudaba a llamar la atención para las causas que realmente importan.

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