Río de Janeiro. –Me gusta ser feliz, intentar ser feliz, porque si no lo soy, entonces creo que llega la presión.

-Yo trato de entretener no sólo en la pista, me gusta hacerlo diferente.

¿Por qué el mundo ama a Bolt?

-He’s a showman...

-Yes... he’s a showman, because he’s a chief.

Dos periodistas ingleses comentan sobre él. Y luego, ¡bang! Y luego despega. Y luego gana. Y luego... normal.

Mientras los otros recuperan el aliento, él toma la bandera y festeja. El hombre más rápido que haya existido en la Tierra tiene un título más. Parece que son insuficientes sus ya ocho medallas olímpicas. Y aunque consiga la novena, seguirán siendo pocas para lo que él representa para el deporte: leyenda, invencible, calidad, amabilidad, cariño, respeto, pasión y algo que todo los habitantes del planeta siempre andan buscando: felicidad.

Bolt es un superhombre feliz.

Hace unos días Usain bailaba samba en un evento de la marca que lo patrocina, hace unos años rompía el récord de todos los tiempos. Baila, es DJ, emociona al planeta, regala sonrisas. ¿Acaso estamos ante uno de los hombres más inspiradores que hayamos conocido?

A Bolt el mundo siempre lo busca para la foto. Si fuera él una nación tendría más de 25.3 millones de habitantes, los mismos que lo siguen en sus cuentas de redes sociales. Nadie lo odia, ni sus rivales. Y hay un motivo: Siempre es accesible y le gusta estar con todos los atletas, nunca ha despreciado la Villa Olímpica, no tiene lujos ni comodidades, es como todos , dice su entrenador Glen Mills.

Es verdad. Entrena en casa, en Jamaica y lo hace con lo que tiene. Por ejemplo, en una piscina personal simula correr, no tiene una sesión especial sino que lo hace con todo el equipo, convive todo el tiempo, cada que puede atiende a los aficionados.

Según las estrellas, los del signo Leo son los más dominantes del zodiaco, una cosa como lo que hace Usain en la pista. Él es Leo: creativos y extrovertidos pero también ambiciosos, fuertes, valientes y con una seguridad bestial de sus capacidades. Eso es Bolt.

La admiración es universal. Cuando el hombre que rige la nación más poderosa del mundo (EU) te muestra respeto y decide bromear contigo, seguro que puedes entrar a cualquier sitio. El año pasado Barack Obama lo recibió y le pidió hacer la clásica pose de Bolt cuando gana: extender uno de los brazos y el otro encogido haciendo como una especie de flecha.

Nadie ha vendido más boletos en todos los Juegos Olímpicos de Río que Usain. Nadie ha tenido más rating en el mundo que las competencias del velocista en los juegos. Nadie ha sido tan ovacionado como Bolt. Nadie ha llenado dos sesiones en un mismo día como él.

Según la NBC, dueña de los derechos de televisión de Río 2016 en Estados Unidos, el velocista jamaiquino durante sus dos carreras finales (100 y 200 metros planos) ha tenido al menos unos 75 millones de televidentes, 35 millones por cada carrera en los Juegos Olímpicos. El ídolo del país, Michael Phelps, no superaba los 29 millones cada vez que competía. Entre sus turnos matutinos y nocturnos, Bolt ha llevado más de 150,000 personas para verlo y quizás termine vendiendo más de 200,000 boletos en la sumatoria final (todavía tiene pendiente el relevo 4x100).

Algunos diarios en el mundo como el New York Times, Daily Mail, L’Equipe y The Independent han enumerado cualidades del velocista para determinar qué lo hace tan seductor y conquistador en todo el mundo:

-Conecta con la afición siempre. Tiene un guiño para la grada y para los millones de televidentes. Siempre hace gestos, manda besos y abrazos a la tribuna. Da cariño al mundo.

-Su extraordinaria capacidad de dominar las pruebas. Desde Beijing en el 2008 nunca ha perdido una final donde haya participado en Juegos Olímpicos.

-Su carisma para aparecer en actos públicos y dar show. La ha hecho de DJ.

-Hace cosas que uno pensaría que no son dignas de un atleta de alto rendimiento, como comer más de 1,000 nuggets de pollo en menos de 20 días.

-Porque siempre se muestra uno más de la planilla de atletas, nunca desprecia y es capaz de pedir sitio para sentarse a comer cuando encuentra un espacio vacío en la mesa.

-Porque antes de la competencia se muestra desparpajado (como bailando antes de salir para buscar el título de los 200 metros).

-Porque hace ver que todo lo disfruta tanto que nos encantaría vivir así.

-Porque además reconoce que ya no es el mismo de antes, que incluso ha tenido que controlarse en su alimentación: Ahora soy más viejo y como más verduras y fruta . Nos dice de alguna manera que es humano.

-Porque bromea con todos en la pista y jamás ha tenido un acto despectivo con ellos.

-¿Él es el hombre más rápido que jamás haya existido entre billones de personas?, preguntó Barack Obama.

-Qué tal, señor presidente, respondió Bolt.

El mundo está a sus pies.